![]() |
Jugadores de ambos equipos se enfrentaron directamente en el terreno de juego. |
Cruzeiro se alzó con una ajustada victoria por 1-0, pero el resultado quedó eclipsado por el tenso ambiente en la cancha. Durante el partido, la tensión aumentó con una serie de enfrentamientos violentos, lo que obligó al árbitro a mostrar siete tarjetas amarillas. El punto álgido fue la tarjeta roja a Adam Bareiro, de Boca Juniors, antes del descanso, tras haber recibido una segunda amarilla.
Tras el partido, se desató un altercado cuando Leandro Paredes se acercó a Matheus Pereira para recriminarle supuestamente por su celebración provocativa. La situación se descontroló rápidamente y los jugadores de ambos equipos se enzarzaron en una acalorada discusión, empujándose en el terreno de juego.
No solo los jugadores en el campo, sino también muchos miembros del banquillo se sumaron a la trifulca, lo que tensó la situación. El cuerpo técnico y el personal de apoyo tuvieron que intervenir para evitar que el conflicto se agravara. La pelea duró varios minutos antes de ser controlada.
Tras el partido, Boca Juniors expresó su descontento con la expulsión de Bareiro. Paredes insistió en que ambas tarjetas amarillas fueron inmerecidas. El entrenador Claudio Ubeda criticó al árbitro Esteban Ostojich, alegando que interfirió demasiado y mostró demasiadas tarjetas, afectando directamente el desarrollo del encuentro.
Para Boca Juniors, esto fue un duro golpe, ya que su racha de dos victorias consecutivas en la fase de grupos llegó a su fin. Mientras tanto, Cruzeiro igualó en puntos al segundo clasificado del Grupo D, lo que desata una intensa competencia por un puesto en la siguiente ronda.
Fuente: https://znews.vn/au-da-bung-phat-o-bong-da-nam-my-post1647571.html











Kommentar (0)