La razón es que, en verano, las altas temperaturas y la humedad crean condiciones favorables para la proliferación de bacterias, causa de numerosos casos de intoxicación alimentaria y enfermedades transmitidas por los alimentos. Además, la higiene ambiental deficiente, la proliferación de insectos y moscas, la falta de agua potable en algunas zonas rurales y el uso de hielo insalubre también aumentan significativamente el riesgo de problemas de seguridad alimentaria. Asimismo, muchos alimentos se estropean debido a un almacenamiento inadecuado por parte de los consumidores. Esto no solo genera desperdicio, sino que también supone un riesgo potencial para la salud. Según los expertos en salud , existen muchas razones para el deterioro de los alimentos, y comprender estas causas ayudará a mejorar su conservación durante el caluroso verano.
El Dr. Lam Van Tung, exjefe del Departamento de Emergencias del Hospital General de Ca Mau , aconseja: "Para conservar los alimentos frescos durante más tiempo y evitar intoxicaciones alimentarias, los consumidores deben separar los alimentos y refrigerarlos dentro de las 2 horas posteriores a su cocción, manteniendo la temperatura del refrigerador al nivel necesario para regular el ambiente tanto en el compartimento del refrigerador como en el del congelador".
Por lo general, cuando los alimentos se estropean debido a métodos de almacenamiento inadecuados, la levadura es la causa principal. Esto se debe a que la levadura es un grupo de microorganismos capaces de crecer tanto en ambientes con oxígeno como sin él. Provoca fermentación, alterando el sabor, generando olores agrios o desagradables y, en ocasiones, haciendo que los recipientes de alimentos se abulten y revienten si aumenta la presión interna. Además, el moho es otro tipo de microorganismo que crece rápidamente, especialmente en condiciones de humedad. El moho suele aparecer en productos como granos, legumbres y frutos secos; por lo tanto, almacenar estos alimentos en un ambiente seco y ventilado es fundamental para prevenir su crecimiento. Otro riesgo que los consumidores deben tener en cuenta son los insectos como moscas, garrapatas, polillas y gorgojos, que no solo dañan los alimentos, sino que también transmiten microorganismos o diversos patógenos. Por consiguiente, los consumidores, sus familias y seres queridos deben informarse sobre cómo conservar y utilizar los alimentos de forma segura, evitando así el desperdicio por deterioro.
Entre estos, los métodos más eficaces y comunes son la conservación mediante ácidos orgánicos; el marinado con sal y azúcar; el calentamiento y la congelación; y el secado de alimentos. Actualmente, para conservar los alimentos durante periodos más prolongados, se suele optar por el secado con equipos especializados, ya que es rápido, eficiente, sencillo, ahorra tiempo y dinero, y resulta muy práctico para el usuario.
Fuente: https://soyte.camau.gov.vn/bai-khoa-hoc-chinh-tri-va-xa-hoi/cach-bao-quan-thuc-pham-trong-mua-he-300313











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