Con tan solo 12 años, Le Nhat Anh es uno de los pocos jóvenes talentos que participan en la ronda final del programa "Melodía vietnamita a la luz de la luna". En medio de una competencia altamente profesional, que reunió a casi 400 presentaciones de escuelas secundarias de Ciudad Ho Chi Minh, Nhat Anh destacó no por su técnica sofisticada, sino por su amor genuino por las canciones folclóricas y el Cai Luong (ópera tradicional vietnamita), y su aspiración de preservar la cultura vietnamita a través de lo familiar y lo cotidiano.
Creatividad para preservar el espíritu de la tradición.
Su interpretación de la canción "Trong Com" (Tambor de Arroz) causó una gran impresión y le valió el tercer premio en la competencia. Nhat Anh no solo captó fielmente el espíritu familiar de la canción, sino que además añadió con audacia una estrofa, creando una versión fresca sin perder la esencia folclórica.

La canción folclórica de Nhat Anh ayuda a que "Trong Com" no resulte "simplista" cuando se interpreta en un gran escenario, al tiempo que abre un enfoque más íntimo a la música tradicional.
Detrás de ese encanto natural se esconde una sólida base cultural familiar cultivada desde muy temprana edad. Nacida en la ciudad de Can Tho , Nhat Anh creció rodeada de los sonidos del Cai Luong (ópera tradicional vietnamita) y las canciones folclóricas del delta del Mekong. Los fines de semana y durante el verano, acompañaba a su madre a visitar a sus abuelos, donde su abuela la arrullaba con melodías y canciones folclóricas familiares.
Al respecto, la madre de Nhat Anh, Thuong Dao, comentó: "La música le llegó a Nhat Anh de forma muy natural. Ella solía arrullarlo para que se durmiera con canciones folclóricas y Cai Luong (ópera tradicional vietnamita) del delta del Mekong. Ese entorno le ayudó a absorber y desarrollar gradualmente un amor por la música sin siquiera darse cuenta". Esta "absorción" ayudó a Nhat Anh a no ver la música folclórica como algo desconocido o simplemente para interpretar, sino como parte de sus recuerdos, una emoción familiar que llevaba al escenario.
La idea de reinventar la canción "Trống Cơm" (Tambor de Arroz) surgió de una inquietud infantil pero a la vez seria. Nhật Anh se dio cuenta de que la canción solo tenía una estrofa, y que interpretarla tal cual en la versión original no bastaría para causar impacto en la ronda final. Siguiendo las sugerencias de sus profesores y familiares, se reunió con ellos y añadió una rima que explicaba el tambor de arroz, un instrumento folclórico profundamente arraigado en la cultura vietnamita.

Para Nhat Anh, la creatividad consiste en contar la historia de la cultura vietnamita de una manera que resulte cercana a su grupo de edad.
Superar las barreras sanitarias
El camino hacia la noche final no fue del todo fácil. Antes de la competencia, Nhat Anh sufría de amigdalitis, su voz a veces estaba ronca y su salud era inestable. Su familia optó por un enfoque delicado, evitando presionarla, lo que la ayudó a mantener la mayor tranquilidad posible al subir al escenario.
Nhat Anh recordó el proceso de entrenamiento: "Hubo momentos en que tenía la voz ronca y estaba cansada, pero me dije a mí misma que, ya que había llegado a la final, tenía que dar lo mejor de mí". Aprovechaba los descansos, las salidas escolares e incluso los momentos más breves del día para practicar canto. La parte en la que actuó con sus amigas fue su prioridad durante los dos fines de semana previos a la noche de la competencia.

La familia ha sido un gran apoyo para Nhat Anh, acompañándolo y cuidándolo a lo largo de su trayectoria musical.
Cuando era una joven concursante, Nhat Anh no se presionaba demasiado en cuanto a sus habilidades técnicas. Según su madre, esto resultó ser una ventaja. "Como es joven, canta con mucha naturalidad, dejándose llevar por los sentimientos genuinos que le produce la canción, sin ninguna presión. Eso conmueve al público y, además, se ajusta a los criterios del programa", afirmó la Sra. Thuong Dao.
En el escenario, Nhat Anh no pretendía ser un "niño cantante profesional", sino un niño que contaba una historia de la cultura vietnamita a través de su voz. El momento que más recuerda es cuando terminó de recitar la rima y cantó la frase "La cultura vietnamita siempre llegará más lejos", ante los aplausos de casi 1000 espectadores.
Además de sus actividades artísticas, Nhat Anh ha mantenido un excelente rendimiento académico. Durante muchos años, fue una alumna destacada de la escuela primaria Binh Tri 2 (Ciudad Ho Chi Minh), y también recibió el título de "Niña Ejemplar del Tío Ho" a nivel de Ciudad Ho Chi Minh durante cinco años consecutivos. Su familia prioriza unánimemente la educación, considerando el canto como una forma de cultivar sus emociones, en lugar del entretenimiento pasivo.

Actualmente, Nhat Anh es miembro de la Casa de Niños del Distrito de Binh Tan, participa regularmente en actividades culturales y artísticas y ha ganado numerosos premios durante sus actuaciones en la Casa de Niños del Distrito de Ninh Kieu (ciudad de Can Tho).
La trayectoria de Nhat Anh ha estado marcada por el amor, sin expectativas ni presiones, de modo que cada vez que canta, sigue siendo un niño de 12 años que canta con el corazón, tal como le aconsejó su abuela antes de subir al escenario: "Solo tienes que cantar con el corazón, no necesitas ser perfecto".
Fuente: https://nld.com.vn/cau-be-12-tuoi-danh-thuc-trong-com-196260130101412373.htm






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