La hipertensión arterial ha sido denominada durante mucho tiempo el "asesino silencioso" porque la enfermedad a menudo progresa de forma silenciosa, con pocos síntomas evidentes, pero es la principal causa de accidente cerebrovascular, infarto de miocardio, insuficiencia cardíaca e insuficiencia renal.
El 17 de mayo se celebra cada año el Día Mundial de la Hipertensión para concienciar a la población sobre esta enfermedad. El mensaje para 2026 es: "Juntos podemos controlar la hipertensión".
La hipertensión ya no es una enfermedad exclusiva de las personas mayores; cada vez afecta más a los jóvenes. La presión laboral, el estrés prolongado, una dieta rica en sal, la falta de ejercicio y el abuso de alcohol y drogas son factores de riesgo importantes que contribuyen al creciente número de jóvenes que padecen esta enfermedad. Resulta alarmante que muchos casos solo se detecten cuando ya se han producido complicaciones graves como un accidente cerebrovascular o una insuficiencia cardíaca aguda. Por lo tanto, el control regular de la presión arterial se considera la solución más sencilla y eficaz para la detección precoz de la enfermedad.

Al hablar sobre el papel de la nutrición en el control de enfermedades, Tran Hoang Kim, Máster en Nutrición del Centro Provincial para el Control de Enfermedades, afirmó: “La dieta es un factor clave para estabilizar la presión arterial y minimizar las complicaciones cardiovasculares. Los pacientes deben reducir de forma proactiva el consumo de sal en su dieta diaria, limitar los alimentos procesados y la comida rápida, y aumentar el consumo de verduras de hoja verde y frutas frescas. Además, mantener una actividad física regular, controlar el peso, dejar de fumar y limitar el consumo de alcohol mejorará significativamente la presión arterial”.
Además de los cambios en el estilo de vida, los pacientes no deben dejar de tomar la medicación ni interrumpir su tratamiento cuando noten que su presión arterial se estabiliza temporalmente. El tratamiento para la hipertensión debe ser a largo plazo, siguiendo estrictamente las instrucciones del especialista y combinándolo con un control regular de la presión arterial en casa.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1.300 millones de personas en todo el mundo viven actualmente con hipertensión y, lo que es alarmante, casi la mitad de ellas no están diagnosticadas o no tienen acceso a un tratamiento adecuado. |
Actualmente, el objetivo del tratamiento para la mayoría de los pacientes es mantener y reducir la presión arterial por debajo de 140/90 mmHg. Cuando la presión arterial se controla eficazmente, el riesgo de accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca, insuficiencia renal y deterioro de la memoria se reduce significativamente, lo que mejora la calidad de vida y prolonga la esperanza de vida de los pacientes.
En realidad, muchos accidentes cerebrovasculares en personas de mediana edad están directamente relacionados con una presión arterial mal controlada. Muchas personas, incluso después de recibir un diagnóstico, se muestran complacientes, interrumpen la medicación por su cuenta o no acuden a las revisiones periódicas, lo que aumenta el riesgo de complicaciones.
La prevención de la hipertensión no es responsabilidad exclusiva de los centros de salud; también requiere un esfuerzo proactivo por parte de cada persona. Mantener una dieta saludable, reducir el consumo de sal, hacer ejercicio con regularidad, dormir lo suficiente y tener una actitud positiva son fundamentales para proteger la salud cardiovascular.
El Día Mundial de la Hipertensión nos recuerda la importancia de cuidar nuestra salud y la de nuestras familias. Controlar la presión arterial de forma proactiva y temprana es la manera más eficaz de prevenir complicaciones y llevar una vida más sana y plena.
Fuente: https://baolangson.vn/chung-tay-kiem-soat-tang-huyet-ap-5092282.html











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