
En la implementación de la Resolución 72-NQ/TW, el Departamento de Salud de Hanoi ha identificado la interconexión de los datos de exámenes y tratamientos médicos como una tarea clave, con el objetivo de formar una gran base de datos y avanzar hacia el uso compartido de datos de pruebas de laboratorio, imágenes de diagnóstico y la actualización de registros médicos electrónicos a lo largo de todo el ciclo de vida.
Basándose en la implementación en el Hospital General Duc Giang, el Dr. Do Dinh Tung, profesor asociado y director del hospital, cree que la transformación digital no se trata solo de cambiar el software o reducir el papeleo, sino de cambiar la forma en que opera el hospital, acortar los tiempos de espera, aumentar la calidad profesional y, lo que es más importante, generar confianza para que el hospital pueda "compartir datos" en beneficio de los pacientes.

Desde la perspectiva de alguien con muchos años de experiencia gestionando importantes hospitales en Hanói , ¿cuáles considera que son los mayores obstáculos para que la transformación digital pueda implementarse de manera efectiva?
En resumen, antes de la transformación digital, los hospitales se enfrentaban a dos grandes obstáculos: los tiempos de espera de los pacientes y las interrupciones en la información.
En lo que respecta al tiempo, antiguamente los pacientes tenían que hacer cola en el hospital desde el registro y el pago hasta la espera para ser llamados a la sala de examen. Cada eslabón de la cadena se hacía con papeleo y esfuerzo humano.
Hay ocasiones en que los tiempos de espera se miden en horas. Incluso cuando intentamos mejorar el proceso, reduciéndolo a tan solo unas decenas de minutos, los pacientes siguen sintiéndose agotados por tener que pasar por numerosas puertas, numerosos mostradores y numerosos tipos de papeleo.
En lo que respecta a la información, los médicos que desean recuperar los historiales médicos antiguos de un paciente tienen que buscar en el archivo de historiales médicos, lo cual depende de cómo estén almacenados y documentados dichos historiales.
Con frecuencia, los pacientes olvidan traer sus expedientes médicos o extravían sus documentos, lo que dificulta que los médicos obtengan una visión completa de su historial clínico. Para los pacientes hospitalizados a largo plazo, recopilar información de múltiples visitas anteriores es muy laborioso y, en ocasiones, incluso imposible.
Esto sin siquiera considerar las imágenes impresas de rayos X, tomografías computarizadas y resonancias magnéticas. Para revisarlas, los médicos deben buscarlas manualmente y los pacientes deben conservar una gran cantidad de papeleo. Este método no solo consume mucho tiempo y es laborioso, sino que también reduce la calidad profesional, ya que la información que debería revisarse posteriormente no está disponible, es insuficiente o, simplemente, no se encuentra.

Tras la implementación de la transformación digital, ¿qué cambios específicos están experimentando los pacientes y el personal médico del Hospital General Duc Giang, señor?
Lo primero que hay que decir es que el tiempo se ha "comprimido" significativamente. Antes, medíamos los tiempos de espera en horas, luego en decenas de minutos, pero ahora algunos procesos se miden en minutos, o incluso en "operaciones".
Los pacientes que llegan al hospital no tienen que rellenar información repetidamente. Para los pacientes que ya han visitado el hospital, el sistema los identifica mediante el código de paciente, la tarjeta del seguro médico, el código de identificación personal o el reconocimiento facial, y luego los dirige automáticamente a la sala de examen correspondiente.
A continuación, hablaremos del sistema de historiales médicos electrónicos. En Duc Giang, tras la transformación digital, cualquier información sobre los pacientes que hayan recibido exámenes y tratamientos médicos allí puede consultarse rápidamente en el sistema.
Los médicos pueden revisar el historial clínico de un paciente, sus recetas, la evolución de sus tratamientos anteriores, sus hospitalizaciones y los resultados de pruebas previas con tan solo unos clics. Esto mejora significativamente la calidad profesional, ya que los médicos ya no tienen que basarse en la memoria del paciente para obtener información precisa, sino que disponen de datos reales, completos y actualizados.
Con las técnicas de imagen médica, ya no imprimimos radiografías indiscriminadamente como antes. Los resultados de radiografías, tomografías computarizadas y resonancias magnéticas se almacenan en el sistema mediante códigos QR. Los pacientes pueden consultarlos en sus teléfonos y los médicos de otros hospitales también pueden acceder a ellos si se comparten. Una sola exploración, múltiples usos. Esto ahorra costes y evita exploraciones repetidas innecesarias.
Desde el punto de vista de la gestión, la transformación digital nos permite "monitorizar" el hospital en tiempo real.
El número de exploraciones diarias, las tasas de ocupación de camas, el volumen de pruebas y los indicadores de calidad se recopilan automáticamente.
Anteriormente, el Departamento de Planificación General necesitaba una gran cantidad de personal para buscar manualmente en los historiales de los pacientes y recopilar estadísticas con Excel. Ahora, los informes se generan desde el sistema en tan solo unos minutos. De esta manera, el personal puede dedicar sus esfuerzos al análisis y la mejora de la calidad, en lugar de realizar únicamente tareas de introducción y adición de datos.

¿Podría detallar algunas de las áreas en las que la "digitalización" está teniendo el mayor impacto en el hospital?
- Esto incluye la gestión de enfermedades crónicas y el proceso de licitación.
Para las enfermedades crónicas, antes teníamos que distribuir los recursos de forma muy dispersa entre todos los pacientes del programa de tratamiento; por ejemplo, 1000 personas con hipertensión o diabetes recibían prácticamente la misma cantidad de intervención. Este enfoque requería mucho trabajo y, además, su eficacia no era óptima.
Con los datos digitales, podemos clasificar a los pacientes con mucha claridad. El sistema muestra que entre el 80 y el 90 % de los pacientes están bien controlados, y solo entre el 10 y el 20 % son casos en los que no se han alcanzado los objetivos de control.
Por lo tanto, el hospital se centra en contar con médicos especializados e implementar medidas de seguimiento riguroso para este grupo del 10 al 20 %, en lugar de distribuir los recursos entre toda la población. Esto permite ahorrar recursos, mejorar la calidad del tratamiento y reducir las complicaciones.
En cuanto al uso de medicamentos, los datos nos permiten ajustar la formulación de los fármacos de forma más racional. Los pacientes estables con un plan de tratamiento claro pueden utilizar grupos de fármacos adecuados y rentables, mientras que los casos difíciles o inestables tendrán prioridad con medicamentos más novedosos, más caros y más complejos.
De esta forma, el suministro de medicamentos se distribuye adecuadamente, evitando la dispersión que, de otro modo, aumentaría la eficacia del tratamiento.
En el proceso de licitación, evaluar las ofertas solía ser una tarea titánica. Miles de productos y suministros farmacéuticos, cientos de empresas participantes, cada oferta implicaba una gruesa pila de documentos. El personal tenía que comparar cada criterio, verificar cada línea y, además, se requería la ayuda de otra persona para minimizar los errores.
Ahora, con todos los registros digitalizados, los algoritmos de IA desarrollados por el propio equipo del hospital y sus socios tecnológicos los analizarán y filtrarán según criterios preestablecidos.
En apenas 10 minutos, el sistema genera un informe completo, con una clasificación y destacando las áreas que requieren atención. No se reemplaza a los humanos, sino que se pasa del trabajo manual a la verificación automatizada.
La clave reside en que todas estas herramientas de IA están "entrenadas" para tareas específicas, cumpliendo estrictamente con las normativas y los procedimientos. Esto reduce significativamente los errores subjetivos, aumenta la transparencia y acorta considerablemente el tiempo de procesamiento.

En el contexto de la implementación de un sistema de intercambio de datos sanitarios en Hanói, ¿qué considera más importante para que los hospitales confíen y utilicen realmente los datos de los demás, en lugar de seguir haciendo las cosas a su manera?
Creo que hay tres elementos indispensables: estándares, calidad de los datos y confianza.
Lo primero y más importante son los estándares. El Ministerio de Salud y las autoridades competentes han emitido estándares comunes en cuanto a datos, formato y conectividad. Los hospitales deben cumplir con estos estándares para que los datos se puedan intercambiar.
En Hanói, estamos implementando la interoperabilidad de datos basada en plataformas desarrolladas previamente por el Ministerio de Salud y el Departamento de Salud. El Hospital Duc Giang es uno de los hospitales que participan en el programa piloto, inicialmente con 7 unidades; actualmente, la interoperabilidad se ha extendido a decenas de centros en la zona.
A continuación, hablaremos de la calidad de los datos. Los datos deben ser precisos, completos, limpios y estar actualizados. Si no se cumplen estos criterios, la interoperabilidad de los datos no aportará un valor real.

En primer lugar, los datos deben ser precisos. Esto significa que la información sobre exámenes médicos, pruebas y diagnósticos debe ser correcta desde la etapa inicial de ingreso de datos. Si los datos son incorrectos, no se pueden utilizar, independientemente de lo bien interconectados que estén.
En segundo lugar, los datos deben ser suficientes. En el ámbito sanitario, el historial médico del paciente es fundamental. Si los datos son incompletos —por ejemplo, si faltan el historial médico, los resultados de las pruebas o el progreso del tratamiento—, los médicos de hospitales de mayor nivel u otros centros no pueden basarse en ellos para tomar decisiones profesionales.
En tercer lugar, los datos deben ser precisos, es decir, estandarizados, sin duplicaciones ni errores. Si cada centro introduce los datos de forma diferente y un mismo paciente tiene varios registros distintos, el intercambio de datos carecerá de sentido e incluso podría generar dificultades adicionales para el trabajo profesional.
Los datos deben estar actualizados en tiempo real, lo que significa que deben revisarse de forma regular y continua. Algunos resultados de las pruebas solo son válidos durante un período determinado. Si los datos no se actualizan a tiempo, los médicos se verán obligados a solicitar pruebas repetidas para garantizar la seguridad del paciente.
Además, también me gustaría compartir que los estándares de datos deben estar interconectados internacionalmente para desarrollar la interoperabilidad de los datos del turismo médico internacional y de los seguros internacionales.
Actualmente, el Ministerio de Salud ha establecido estándares comunes para los datos. El problema radica en que las unidades deben cumplirlos estrictamente. Solo cuando los datos sean precisos, completos, limpios y relevantes, los hospitales podrán confiar en los resultados de los demás y utilizarlos. De lo contrario, incluso con la interoperabilidad técnica, los médicos seguirán teniendo dudas y, en última instancia, volverán a las prácticas antiguas.

¿Cómo valora la urgencia de la tarea de vincular los datos médicos entre los centros sanitarios para mejorar la calidad de los exámenes y tratamientos médicos?
En realidad, antes de la interconexión de datos, el sistema sanitario funcionaba de forma individualista, sin distinción entre hospitales. Desde el nivel central y municipal hasta los niveles distrital y provincial (antes), los centros de salud e incluso las clínicas privadas funcionaban prácticamente como «islas» de información, sin una plataforma común para compartir los datos de los pacientes.
La consecuencia más evidente es que los pacientes deben repetir múltiples pruebas y procedimientos de diagnóstico por imagen cada vez que son derivados a un centro de salud o cambian de él. Esto no solo aumenta los costos y prolonga el tiempo de tratamiento, sino que, en muchos casos, también afecta directamente a la salud debido a las demoras en la toma de decisiones profesionales.
Desde el punto de vista de la gestión, la falta de interconexión implica que la recopilación y agregación estadística de datos sobre enfermedades, epidemiología, uso de medicamentos y costes sanitarios sigue dependiendo principalmente de la presentación manual de informes por parte de las unidades individuales.
Este enfoque conlleva el riesgo de errores, inconsistencias y, sobre todo, retrasos. Sin datos en tiempo real, resulta muy difícil para las autoridades analizar, pronosticar y planificar políticas, especialmente en situaciones de emergencia como epidemias o desastres sanitarios.

Además, los trámites administrativos para exámenes y tratamientos médicos se han vuelto engorrosos. Los pacientes deben hacer largas filas para registrarse, pagar las tasas hospitalarias, esperar a ser examinados, ser transferidos a los departamentos técnicos y, finalmente, esperar los resultados. Este proceso es agotador, consume mucho tiempo y reduce significativamente la experiencia de los usuarios al acceder a los servicios de salud.
En definitiva, los pacientes siguen teniendo que almacenar y llevar consigo una gran cantidad de documentos, desde registros administrativos y resultados de pruebas antiguas hasta recetas de visitas anteriores.
Esto coloca a los pacientes en una posición pasiva, sin conexión con el sistema de salud y dificultándoles el acceso a información integral, sistemática y continua sobre su propia salud.
Cuando el sistema está bien integrado, el primer beneficio recae en las personas. No tienen que cargar con gruesas pilas de documentos ni tomar fotos repetidamente de las pruebas clínicas recién realizadas.
Los médicos de centros de mayor nivel pueden revisar de inmediato las tomografías computarizadas, las resonancias magnéticas y los resultados de las pruebas realizadas en centros de menor nivel, siempre que cumplan con los estándares requeridos. Para las pruebas con un período de validez limitado (solo unos días o semanas), el médico las reconsiderará en función del estado actual del paciente. Esto reduce significativamente los costos generales para la sociedad, manteniendo al mismo tiempo la calidad de la atención.

La transformación digital requiere una inversión significativa tanto en recursos humanos como financieros. ¿Cómo ha preparado el Hospital General Duc Giang sus recursos?
En lo que respecta a los recursos humanos, afortunadamente, el hospital cuenta con un equipo interno de TI bastante sólido, y gracias a la atención de la dirección, se formaron desde el principio equipos de IA y transformación digital.
Sin embargo, los recursos internos por sí solos son insuficientes. Colaboramos activamente con empresas tecnológicas nacionales e incluso invitamos a expertos y empresas extranjeras a compartir sus conocimientos. Consideramos que la combinación de experiencia médica y capacidades tecnológicas es esencial para una verdadera transformación digital.
Partiendo de esa base, el hospital creó el Club de Innovación en Inteligencia Artificial y Transformación Digital. Inicialmente, no esperábamos que el club atrajera a tantos miembros tan rápidamente; ahora cuenta con más de 160 miembros, entre médicos, enfermeras, personal de los departamentos, ingenieros informáticos y representantes de varias empresas colaboradoras.
El club celebra reuniones periódicas en las que los miembros presentan y comparten las iniciativas y soluciones que están implementando en sus respectivos departamentos. Algunos departamentos han desarrollado discretamente excelentes sistemas de gestión de productos químicos de laboratorio, mientras que otros elaboran informes internos de calidad muy eficaces, pero anteriormente estos solo eran considerados "buenos" dentro del ámbito de un único departamento.
Una vez presentados al club, seleccionamos, perfeccionamos y ampliamos los modelos a todo el hospital. Desde el nivel hospitalario, los modelos más eficaces se transfieren a los centros de atención primaria.
Hasta la fecha, Duc Giang apoya la transformación digital en 14 municipios y distritos. Compartimos gratuitamente nuestro software interno, brindamos soporte técnico y ofrecemos capacitación. De esta manera, el hospital contribuye al sistema de salud y a la comunidad, en lugar de hacerlo únicamente para su propio beneficio.

En lo que respecta a las finanzas, como ya mencioné, los costos de las tecnologías de la información y la transformación digital ahora están incluidos en la estructura de precios de los servicios de salud, de acuerdo con los decretos gubernamentales.
El Hospital General Duc Giang ha sido una unidad autónoma durante mucho tiempo, por lo que cuenta con más oportunidades para una gestión proactiva. Sin embargo, tener dinero no es suficiente. Si las inversiones se realizan de forma ineficiente o las compras se hacen al azar, es muy probable que se produzcan despilfarros.
Por lo tanto, al proponer soluciones tecnológicas, siempre exigimos a los equipos que consideren cuidadosamente su eficacia, escalabilidad y capacidad de integración en el sistema de datos general.
Además de la historia de la transformación digital y la interoperabilidad de datos, ¿cómo está "innovando" el Hospital General Duc Giang su modelo hospitalario en un futuro próximo?
La tendencia general apunta hacia los hospitales inteligentes, pero no queremos entender "inteligente" simplemente como un hospital con muchas máquinas y software. Para Duc Giang, un hospital inteligente debe ser, ante todo, un lugar donde los pacientes perciban claramente la comodidad, la seguridad y la eficacia del tratamiento, y detrás de ello se encuentra todo un sistema de datos y tecnología de apoyo.
En los hospitales, seguimos ampliando la aplicación de la inteligencia artificial a los procesos orientados al paciente. Por ejemplo, los sistemas inteligentes de gestión de colas ayudan a gestionar mejor el flujo de pacientes y a reducir la saturación localizada.
En diagnóstico por imagen, utilizamos diversos programas de inteligencia artificial para interpretar radiografías y tomografías computarizadas de tórax, y para detectar precozmente neumonía adquirida en la comunidad o lesiones sospechosas. En análisis de laboratorio, la IA puede ayudar a detectar anomalías y proporcionar alertas tempranas.
En patología, la inteligencia artificial ayuda a sugerir áreas sospechosas en las muestras histológicas, lo que permite a los médicos centrarse más en los puntos que necesitan un examen más detallado.
Pero hay una dirección en la que nos estamos centrando especialmente, y es la de conectar con la atención primaria de salud para construir una red sanitaria inteligente.

Como ya mencioné, estamos transfiriendo soluciones tecnológicas y modelos de gestión de datos a 14 comunas y distritos. Cuando los centros de salud comunales puedan gestionar eficazmente las enfermedades crónicas, mantener los historiales médicos y conectarse con hospitales de mayor nivel, la gente se beneficiará en su propio entorno.
En el futuro, con la sincronización de los números de identificación personal, los historiales médicos electrónicos y los sistemas de datos sanitarios, esperamos que las personas puedan llevar consigo sus propios "historiales médicos digitales" allá donde vayan a hacerse revisiones médicas, en lugar de cargar con montones de archivos en papel.
En aquel entonces, un hospital inteligente no era solo un edificio con muchas pantallas, sino un ecosistema en el que los datos se utilizaban de forma segura, eficiente y al servicio de los pacientes.
¡Muchas gracias por la conversación!
Fuente: https://dantri.com.vn/suc-khoe/con-canh-benh-an-la-oc-dao-giay-tu-bac-si-den-benh-nhan-con-kho-20260207160449328.htm






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