La cueva del Tigre de Ba Mong es un singular sistema de cuevas de lava ubicado en la región de Dong Nai Superior, en la frontera entre los distritos de Tan Phu y Dinh Quan. Este destino atrae a los amantes de la aventura gracias a la combinación de una fascinante geología volcánica y escalofriantes leyendas transmitidas de generación en generación por los pueblos Chau Ma y K'Ho.
Leyenda de la "guarida" en el bosque profundo
Según los ancianos, este bosque sagrado y remoto fue el hogar de una misteriosa criatura llamada "À Uôm", un ser de tres garras. La leyenda cuenta que, en las noches sin luna, esta criatura se colaba en las aldeas, raptaba a hermosas jóvenes y las encerraba en una profunda cueva. El único rastro que dejaron fue una zapatilla bordada que flotó desde un arroyo subterráneo, lo que ayudó a los aldeanos a descubrir la entrada de la cueva, oculta en las profundidades del volcán.

A pesar de su carácter fantástico, estas historias han preservado inadvertidamente el estado prístino de la cueva durante décadas, convirtiéndola en una atractiva "zona prohibida" para los exploradores .
Un viaje a través del bosque de teca y un laberinto de barro.
Para llegar a la cueva del tigre de Ba Mong, los visitantes deben recorrer caminos sinuosos desde el bosque de Ma Da, bordeando el lago Ba Hao hasta Phu Ly. Tras las tormentas, el sendero de tierra roja se vuelve espeso y resbaladizo, poniendo a prueba la habilidad de cualquier conductor. El paisaje a ambos lados del camino cambia gradualmente, pasando de bosques primigenios a plantaciones de anacardos, caucho y acacias pertenecientes a los lugareños.

Cabe destacar que, al acercarse a la zona de la cueva, los dispositivos GPS suelen experimentar interferencias en la señal o pérdida de seguimiento. Este fenómeno se explica por la presencia de basalto y otros minerales fuertemente magnéticos en el subsuelo, una característica típica de los sistemas de cuevas de tubos de lava.
Un mundo de silencio en el interior de la cueva de lava.
La entrada a la Cueva del Tigre de Tres Garras es muy modesta, apenas lo suficientemente grande como para que una persona pueda entrar agachada. Sin embargo, el espacio interior se abre a un mundo completamente diferente, con una atmósfera de absoluto frío y silencio. Las sinuosas formaciones rocosas en las paredes del acantilado crean pinturas abstractas de la naturaleza.

Bajo el haz de la linterna, la pared del acantilado resplandecía con un rojo intenso y un brillo plateado. Este lugar también alberga a miles de murciélagos forestales, que cuelgan silenciosamente del techo de la cueva como pequeñas campanillas. A diferencia de las cuevas turísticas brillantemente iluminadas, este sitio conserva la belleza salvaje y rústica de la Madre Tierra.

Información práctica para tu viaje de exploración.
- Ubicación: Región del Alto Dong Nai, en la frontera con los distritos de Tan Phu y Dinh Quan, provincia de Dong Nai.
- Indicaciones: Desde la Carretera Nacional 20, gire hacia la zona del bosque de teca. Se recomienda preguntar a algún lugareño (de la etnia Chau Ma o K'Ho) para obtener indicaciones, ya que la entrada a la cueva es difícil de encontrar y la señal GPS es poco fiable.
- Mejor época para visitarla: Durante la estación seca (de diciembre a mayo del año siguiente), cuando el camino de tierra roja está seco y la entrada a la cueva no está bloqueada por maleza.
- Nota: Prepare una linterna de alta luminosidad, botas de montaña con buena suela y, por supuesto, no arroje basura para proteger el ecosistema de la cueva.
Mientras el sol de la tarde proyectaba sus rayos sobre el bosque de teca, el viaje llegó a su fin. La Cueva del Tigre de Tres Garras permanecía allí, dormida en silencio bajo la tierra roja, esperando a que los amantes de la naturaleza vinieran a escuchar las historias que se contaban desde las profundidades de la tierra.
Fuente: https://baodanang.vn/dong-nai-kham-pha-hang-cop-ba-mong-bi-an-giua-long-nui-lua-co-3327540.html









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