China ha dado un gran paso adelante en su programa lunar con el regreso a la Tierra de los primeros "ladrillos lunares" experimentales tras un año de exposición al duro entorno espacial. Esto forma parte de un experimento pionero en la estación espacial para probar la posibilidad de utilizar recursos locales para construir infraestructura fuera de la Tierra.

Tres simulaciones de "ladrillos lunares" con diseño de cola de milano: una señal de que China se acerca a su ambición de construir una base espacial. (Fuente: CMG)
Estos ladrillos especiales están hechos de materiales que simulan el suelo lunar, comprimidos mediante prensado en caliente, inducción electromagnética y tecnología de sinterización por microondas. Gracias a ello, tienen una resistencia a la compresión tres veces superior a la de los ladrillos convencionales, lo que garantiza una mayor resistencia a las condiciones adversas. 34 ladrillos, con un peso aproximado de 100 gramos cada uno, aterrizaron sin problemas en la nave espacial Shenzhou-21 con tres astronautas, completando así la misión de seis meses.
Las pruebas iniciales muestran que las muestras están intactas, sin perforaciones ni deformaciones causadas por pequeños impactos de meteoritos. Algunas muestras presentan costuras simétricas de 45 grados para estudiar los cambios mecánicos, mientras que el color más claro requiere un análisis más profundo para determinar la causa. Además de la resistencia mecánica, el experimento también evaluó la resistencia al calor y a la radiación. Un grupo de control paralelo en la Tierra ayudará a comparar y predecir la vida útil de los ladrillos en el entorno lunar, de 5 a 20 años.
Los investigadores chinos esperan que, tras el envío del tercer lote de muestras, puedan construir modelos para predecir la evolución a largo plazo de los materiales. Esto no solo ayudará a determinar la vida útil de las placas, sino que también abrirá la posibilidad de predecir los cambios en el entorno lunar. Esto se considera una prometedora prueba de concepto para la construcción de futuras bases extraterrestres.
China planea enviar astronautas a la Luna en 2030 y construir una versión básica de la Estación Internacional de Investigación Lunar en 2035. Para reducir el enorme costo del transporte de materiales desde la Tierra, el país planea aprovechar al máximo los recursos locales, como el suelo lunar, la energía solar y los minerales de la superficie.
Fuente: https://vtcnews.vn/gach-dat-mat-trang-tham-vong-xay-can-cu-cua-trung-quoc-ar989833.html






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