En medio del fragante aroma del arroz pegajoso recién cocinado, las judías mungo, los plátanos maduros y la carne de cerdo grasosa, el aula bullía de risas y charlas mientras las manos jóvenes colocaban ágilmente las hojas, llenaban el arroz y ataban cuerdas, recreando vívidamente el espíritu del Tet (Año Nuevo vietnamita) de antaño.
En medio del ajetreo de la vida moderna, las clases para aprender a hacer banh tet (pastel de arroz glutinoso vietnamita) no solo ofrecen una experiencia novedosa para los jóvenes, sino que también contribuyen a preservar los sabores tradicionales del Tet.
Fuente: https://vietnamnet.vn/gioi-tre-hao-hung-tim-ve-tet-xua-qua-trai-nghiem-goi-banh-tet-co-truyen-2489637.html






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