En la primera reunión tras la creación del Comité Directivo para el Desarrollo de la Cultura de Hanói, Tran Duc Thang, miembro del Politburó y secretario del Partido en Hanói, reconoció abiertamente que aún existen muchas deficiencias y limitaciones en el sector cultural, especialmente en la inversión, la gestión y la explotación de las instituciones culturales, que no están a la altura de la condición de Hanói como capital milenaria. El secretario del Partido en Hanói, Tran Duc Thang, exigió soluciones fundamentales para restaurar y desarrollar escenarios, teatros, compañías artísticas y espacios culturales; y se comprometió a impedir que las instalaciones culturales sean usurpadas, mal utilizadas o permanezcan en un estado de deterioro prolongado.
En concreto, las limitaciones existentes no se limitan a teatros desiertos y con poca luz o butacas polvorientas, sino que, lo que es aún más preocupante, se manifiestan en el declive gradual de los hábitos de apreciación cultural y artística dentro de la comunidad. A medida que los espacios culturales públicos desaparecen o pierden su atractivo, la gente pierde lugares donde reunirse, socializar, acceder al arte y cultivar su vida espiritual.
Por otro lado, las presiones de la urbanización y los intereses económicos a corto plazo han puesto en riesgo a muchas instituciones culturales, que se ven obligadas a reducir su espacio. No es difícil encontrar ubicaciones privilegiadas que alguna vez fueron teatros, cines o centros comunitarios, pero que ahora funcionan con lentitud y atraen a pocos participantes. Algunas, a pesar de estar bien construidas, sufren de una gestión ineficiente y de explotación. Todo esto refleja una realidad: el desarrollo cultural no se trata solo de construir más edificios, sino, más importante aún, de revitalizar los espacios culturales.
Una ciudad puede experimentar un rápido desarrollo en infraestructura, economía e inmobiliaria, pero le resultará difícil convertirse en una ciudad civilizada y habitable si carece de profundidad cultural. En última instancia, las instituciones culturales son donde se preservan las memorias urbanas, se conectan las comunidades y se forja la identidad de una ciudad. Por lo tanto, la solicitud del Secretario del Partido de la Ciudad, Tran Duc Thang, de soluciones fundamentales para restaurar y desarrollar las instituciones culturales es oportuna y acertada.
No podemos seguir con inversiones dispersas y superficiales ni con instalaciones culturales que existan solo por aparentar. Las instituciones culturales que quieran atraer público deben ofrecer contenidos realmente atractivos y relevantes para la vida moderna. Hanói necesita innovar con audacia en sus métodos de funcionamiento, aplicar la tecnología y organizar más programas de arte, cine, exposiciones e intercambios creativos cercanos al público, especialmente a los jóvenes. Los espacios culturales públicos deben convertirse en lugares que la gente quiera visitar, experimentar y a los que quiera regresar.
Además, es necesario un mecanismo estricto para proteger los terrenos destinados a fines culturales. La firme postura contra la usurpación y el mal uso de las instalaciones culturales, exigida por la dirección del Comité del Partido de la Ciudad, transmite un mensaje claro: la cultura debe ocupar el lugar que le corresponde en la estrategia de desarrollo de la capital. Si se siguen reduciendo los espacios dedicados al arte y a las actividades comunitarias en busca de beneficios a corto plazo, no solo se perderá superficie, sino también el alma de la ciudad y la riqueza del patrimonio cultural de Hanói.
Hanói se está consolidando gradualmente como una ciudad creativa y un importante centro cultural de la región. Para lograrlo, uno de los requisitos indispensables es revitalizar las instituciones culturales y recuperar el verdadero valor de la vida espiritual de los habitantes de la capital.
La cultura no se forma de la noche a la mañana, pero puede desvanecerse rápidamente si se la toma a la ligera. Por lo tanto, las directrices francas y decisivas del Secretario del Partido de la Ciudad no solo son una advertencia sobre las deficiencias actuales, sino también una tarea política que abarca todos los niveles y sectores, desde la ciudad hasta las bases.
Fuente: https://hanoimoi.vn/giu-hon-van-hoa-cho-do-thi-870606.html










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