A poco más de un mes del Año Nuevo Lunar, el mercado chino está en plena actividad con los preparativos para la festividad más importante del año, desde platos esenciales de Año Nuevo hasta juguetes con el símbolo del Año del Caballo. Esto se considera un catalizador para impulsar los ingresos de empresas, marcas consolidadas y pueblos artesanos locales.
En Wuhan, una tienda celebró su 80.º aniversario con un gran festival de dumplings de arroz glutinoso. En la economía de consumo, estas marcas consolidadas gozan de una ventaja absoluta en cuanto a la confianza del cliente. Estos dumplings de arroz glutinoso, que representan la reunión familiar, no son solo comida, sino un producto financiero estratégico que ayuda a los negocios a atraer a millones de clientes cada primavera.
En la provincia de Anhui, las fábricas artesanales de pasteles de arroz operan a plena capacidad. La palabra pastel de arroz en chino es un homófono que significa "cada año crece más", lo que conlleva la esperanza de mayor fortuna y prosperidad este año que el anterior. Esta misma creencia en la buena suerte ha convertido los pasteles de arroz en un producto de consumo esencial, contribuyendo significativamente al PIB local en el primer trimestre.

En el suroeste de China, el mercado de carnes procesadas como salchichas y tocino está alcanzando su máximo auge. En Chengdu, las calles se llenan del vibrante rojo de los alimentos deshidratados, satisfaciendo no solo la demanda local, sino también el mercado nacional de comercio electrónico. El proceso, desde el marinado y el secado hasta el envasado, se ha estandarizado, convirtiendo las especialidades locales en una industria lucrativa.
En el mercado de juguetes, un artículo interesante y sorprendente este año es el caballo de peluche. Creado originalmente para dar la bienvenida al Año del Caballo, su diseño inicial presentaba una sonrisa radiante. Sin embargo, debido a un error de producción en una fábrica de Yiwu, provincia de Zhejiang, el caballo salió de la fábrica con una mueca de disgusto porque tenía la boca cosida al revés.


A partir de un error de fabricación inesperado, el llorón caballo de peluche se convirtió en un fenómeno de consumo, demostrando la increíble flexibilidad de la cadena de suministro.
La historia comenzó cuando un usuario de redes sociales en Hangzhou recibió este oso de peluche defectuoso y contactó con atención al cliente para solicitar un cambio. Tras publicar fotos de la expresión triste del caballo en línea, el juguete se volvió increíblemente popular. Los internautas lo apodaron rápidamente "el caballo llorón" y los pedidos de esta versión defectuosa comenzaron a llegar en masa.
La Sra. Zhang Huoqing, propietaria de una pequeña empresa, comentó: «Esa mañana, cuando vimos que el caballo de peluche se había vuelto viral en internet, por la tarde ya habíamos empezado a producirlo en masa. La velocidad de Yiwu es realmente asombrosa».
El panorama de consumo del Año Nuevo Lunar en China rebosa de color. Se espera que la combinación de valores arraigados y la adaptabilidad de la cadena de suministro genere experiencias de compra emocionantes, prometiendo cifras revolucionarias para este mercado de más de mil millones de personas.
Fuente: https://vtv.vn/kinh-te-tieu-dung-noi-dia-trung-quoc-huong-loi-tu-mua-tet-100260113165417681.htm







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