La Asamblea Nacional inició su decimosexto período de sesiones en un contexto particular: la demanda de un alto crecimiento unido al desarrollo sostenible; la situación mundial continuó evolucionando de forma rápida y compleja, con una feroz competencia estratégica, la transformación digital, la transición ecológica y el fuerte desarrollo de la economía del conocimiento. Si bien se preveía una gran carga de trabajo, el mayor desafío, como señaló el Presidente de la Asamblea Nacional, «no reside únicamente en la carga de trabajo, sino en la necesidad de una sólida innovación en el pensamiento y los métodos de trabajo». La Asamblea Nacional «no solo debe hacer las cosas correctamente, sino que debe hacerlas más rápido, mejor, con mayor eficacia y de forma más persuasiva, y generar mayor consenso y confianza».

En los criterios mencionados, la "legislación constructiva" desempeña un papel fundamental. El Presidente de la Asamblea Nacional afirmó: "La Asamblea Nacional debe liderar los avances institucionales. Sin una reforma del pensamiento legislativo, no habrá espacio para el desarrollo". El punto clave es continuar reformando profundamente la concepción y comprensión del derecho: de una herramienta de gestión a una herramienta de desarrollo. Las leyes no pueden limitarse a controlar, sino que deben crear un entorno favorable para liberar recursos, promover la innovación y mejorar la competitividad nacional. Por lo tanto, el requisito de que "las leyes deben ir un paso por delante" debe concretarse a lo largo de todo el proceso legislativo. Cada proyecto de ley debe situarse en el contexto del desarrollo: ¿qué obstáculos abordará, qué oportunidades creará y cómo impactará a las empresas y a la ciudadanía?
En cuanto al segundo criterio, el Presidente de la Asamblea Nacional solicitó una "supervisión sustantiva", que garantice la implementación hasta el final y la vincule con una clara rendición de cuentas. Esto representa un cambio fundamental en los métodos y la eficacia de la supervisión. El enfoque de la supervisión debe centrarse en los temas que preocupan a los votantes, los obstáculos en la economía y las áreas donde se han promulgado políticas pero su implementación ha sido limitada; fortaleciendo los mecanismos posteriores a la supervisión para evitar que esta se complete y luego se olvide. Cuando la supervisión genere cambios concretos en la gobernanza y asegure que las políticas se implementen de manera justa y transparente, el papel de la Asamblea Nacional se reafirmará plenamente.
En el tercer criterio, las "decisiones trascendentales" reflejan la necesidad de elevar la calidad de las decisiones de la Asamblea Nacional sobre asuntos nacionales importantes, en el contexto de la necesidad del país de impulsar el crecimiento. Las decisiones trascendentales se centran principalmente en la calidad y la oportunidad. Una decisión correcta pero tardía conlleva la pérdida de oportunidades; una decisión sin fundamento científico representa un riesgo para el desarrollo a largo plazo. Por lo tanto, toda decisión importante debe basarse en datos completos, analizar sus impactos multidimensionales, garantizar su viabilidad y ser práctica, oportuna y generar resultados tangibles. Esto exige un proceso de revisión más riguroso, vinculado a las realidades prácticas y a las necesidades de desarrollo.
Para alcanzar los criterios mencionados, es fundamental reformar los métodos de trabajo de la Asamblea Nacional. La creación de una Asamblea Nacional digital y la digitalización de las actividades legislativas, de supervisión y de formulación de políticas constituyen una dirección esencial para mejorar la calidad del análisis, reducir las demoras en la elaboración de políticas y aumentar la transparencia. Asimismo, es imprescindible comprender a fondo el principio de "responsabilidades claras, tareas claras, rendición de cuentas clara"; se debe reforzar la disciplina y el orden, al tiempo que se crea un espacio para la innovación y se alienta a los funcionarios a pensar con audacia, actuar con audacia y asumir la responsabilidad por el bien común.
Los criterios de actuación establecidos por el presidente del órgano legislativo no solo buscan mejorar la eficacia de la Asamblea Nacional, sino también crear una base institucional para un desarrollo transformador, mejorar la calidad de vida y fortalecer la confianza de los votantes y del pueblo. Ante las crecientes expectativas, la calidad del trabajo de la Asamblea Nacional debe medirse por la eficacia de la implementación de políticas y su capacidad para abordar los problemas estratégicos y prácticos que enfrenta el país. La confianza del pueblo es la medida más objetiva de la competencia e integridad de la XVI Asamblea Nacional.
Del mensaje del Presidente de la Asamblea Nacional se desprende que el requisito que se exige a los organismos de la Asamblea Nacional y a cada delegado de la misma es que se organicen y actúen de forma coordinada, con la máxima determinación política y sentido de la responsabilidad, para que la Asamblea Nacional no solo cumpla con sus funciones constitucionales, sino que se convierta realmente en el centro de la construcción institucional, guiando al país con paso firme hacia una nueva era.
Fuente: https://daibieunhandan.vn/lap-phap-kien-tao-giam-sat-thuc-chat-quyet-sach-but-pha-10415858.html











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