A pesar de tener una agenda muy apretada como maquilladora durante la temporada de bodas, Tran Bao Ngoc (nacida en 2000 en la comuna de Huong Khe, provincia de Ha Tinh) es meticulosa con cada capa de polvo y pincelada, contribuyendo al aspecto radiante de las novias en su gran día.
Báo Hà Tĩnh•11/03/2026
Mi nombre es Tran Bao Ngoc (nací en 2000 y resido en la comuna de Huong Khe). Actualmente trabajo como maquilladora en Lux Studio (distrito de Thanh Sen). Llevo más de 6 años trabajando en este sector. Este es mi compañero de viaje inseparable. Mi neceser de maquillaje me acompaña a todas partes, con pinceles, paletas, polvos y todas las herramientas necesarias para mi trabajo. Hoy tengo una cita de maquillaje con la novia Cao Thi Loan (de la comuna de Huong Khe). Antes de empezar, suelo charlar un rato con mis clientas para entender cómo quieren verse en su día especial. El primer paso para aplicar maquillaje es el cuidado de la piel, un paso que siempre realizo con esmero para mis clientas. Porque cuando la piel está bien cuidada, el maquillaje que se aplica después luce más suave y natural.
Durante la temporada de bodas, el número de clientes aumenta aproximadamente un 50%, y a veces tengo que trabajar en espacios bastante reducidos o concurridos. Sin embargo, siempre que haya suficiente luz y equipo, confío en poder completar cada paso del proceso de maquillaje. En promedio, cada una de mis sesiones de maquillaje dura aproximadamente dos horas e incluye pasos como: cuidado de la piel, base de maquillaje, corrector, contorneado, maquillaje de ojos, rubor, lápiz labial y peinado para que mi cabello combine con mi rostro. En el proceso de maquillaje, el paso más difícil es perfeccionar la capa base. Cuando la capa base se aplica correctamente, la piel lucirá suave, con un tono uniforme y un aspecto natural. Aplicarse delineador de ojos es un proceso minucioso. Los ojos son considerados las "ventanas del alma", e incluso una sola línea bien elegida puede hacer que el rostro luzca más expresivo. Cada cliente que acude a mí tiene su propia historia. Algunos se preparan para una fiesta memorable, otros desean conservar su juventud a través de fotografías, y otros son futuras novias que esperan el momento más especial de sus vidas. Para mí, el maquillaje no se trata solo de embellecer el rostro, sino también de realzar la belleza única de cada persona. Al trabajar en esta profesión, he aprendido meticulosidad, paciencia y responsabilidad en cada pequeño detalle. El arte del maquillaje no solo me proporciona un ingreso estable, sino que también me enseña a apreciar el valor de la belleza. El momento en que un cliente se mira al espejo y sonríe satisfecho siempre me hace sentir que todo mi esfuerzo ha valido la pena. Además, es mi motivación para seguir perfeccionando mis habilidades y disfrutando del trabajo que realizo.
Kommentar (0)