• CONJUNTIVITIS (OJOS ROJOS)
  • El riesgo de conjuntivitis (ojo rojo) está aumentando y extendiéndose en la comunidad.
  • Está estrictamente prohibido aumentar el precio de los medicamentos para la prevención y el tratamiento de la conjuntivitis.

La enfermedad se propaga fácilmente en brotes (más frecuentes en verano), principalmente en lugares concurridos y por contacto cercano sin medidas preventivas. La transmisión se produce por contacto directo e indirecto con secreciones oculares a través de manos contaminadas con el virus o mediante el uso compartido de objetos y utensilios. La enfermedad puede propagarse rápidamente en familias, guarderías, escuelas, oficinas, fábricas y otros lugares concurridos; la falta de higiene, el hacinamiento, las fuentes de agua contaminadas o el uso compartido de objetos personales son factores que aumentan el riesgo de infección.

Un brote suele durar entre uno y dos meses, tras lo cual remite y desaparece. Actualmente, no existe vacuna contra la conjuntivitis; solo se aplican medidas preventivas proactivas y es necesario un seguimiento exhaustivo una vez contraída la enfermedad. No todos los casos de conjuntivitis son agudos, y los brotes pueden evolucionar de forma impredecible, con complicaciones inusuales y secuelas a largo plazo (si las hubiera), que pueden ser permanentes. Por lo tanto, es fundamental consultar a un especialista para su examen y seguimiento, a fin de garantizar la mejor respuesta al tratamiento.

Los síntomas de la conjuntivitis incluyen inflamación y enrojecimiento de la conjuntiva, irritación ocular e hinchazón.

Las causas de la conjuntivitis incluyen: viral (la causa más común), bacteriana y alérgica. La conjuntivitis viral es causada por diversos virus, pero el herpesvirus y el adenovirus son comunes y representan más del 80% de los casos; la conjuntivitis bacteriana es causada por estafilococos, estreptococos, Staphylococcus aureus, Haemophilus, etc.