Tras las conversaciones entre el presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Friedrich Merz, Berlín ha elaborado una "hoja de ruta decisiva" con fecha límite a mediados de diciembre para llegar a un acuerdo.
El documento establece que el objetivo es que los directores ejecutivos de los socios industriales “encuentren y firmen un acuerdo escrito sobre los principios básicos para la próxima fase del programa”.
El proyecto Future Combat Air System (FCAS) tiene como objetivo entregar un avión de combate de próxima generación y un dron de escolta a Francia, Alemania y España en 2040.
Sin embargo, se ha visto envuelta en una disputa de larga data entre el grupo francés Dassault Aviation y el alemán Airbus sobre la división del trabajo y la tecnología clave.

Dassault, el fabricante del avión de combate Rafale, insistió en hacerse cargo del diseño y desarrollo del núcleo del caza, mientras que Airbus dijo que esto violaba el acuerdo de que cada país tenía voz y voto.
Si no se logra superar el punto muerto, se corre el riesgo de amenazar la cooperación franco-alemana y de exponer las divisiones de Europa en materia de unidad de defensa.
“Lo que parece haber sucedido es que la relación política muy estrecha y fuerte entre París y Berlín se ha debilitado un poco”, dijo Douglas Barrie, investigador principal en poder aéreo militar del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS).
En ese contexto, se están elaborando planes de contingencia. Dassault, con su larga trayectoria en la industria de defensa francesa, es capaz de desarrollar su propio proyecto.
Mientras tanto, la industria alemana amenaza con utilizar su creciente presupuesto de defensa para financiar un proyecto rival, con opciones que incluyen el desarrollo de un avión furtivo de forma independiente o en cooperación con otros socios.
Fuente: https://congluan.vn/phap-va-duc-tim-cach-cuu-chuong-trinh-may-bay-chien-dau-10319307.html






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