
Muchos productos agrícolas vietnamitas buscan alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible. Foto: VGP/Do Huong
La agricultura verde es la base para construir una marca nacional de productos agrícolas.
En un contexto de estándares ambientales, laborales y de trazabilidad cada vez más estrictos, especialmente en mercados importantes como la UE, EE. UU. y Japón, el desarrollo de la agricultura verde ya no es una opción, sino una condición indispensable para mantener y ampliar la cuota de mercado de exportación. La agricultura verde se entiende como un modelo de producción que reduce las emisiones de gases de efecto invernadero, utiliza de manera eficiente los recursos de tierra, agua y energía, limita el uso de insumos químicos y promueve una economía circular.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la transición hacia un sistema alimentario sostenible es fundamental para garantizar la seguridad alimentaria mundial y alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Muchos países han incorporado criterios de emisiones de carbono, conservación de la biodiversidad y responsabilidad social en sus sistemas de evaluación de la calidad de los productos agrícolas importados.
El Sr. Nguyen Do Anh Tuan, Director del Departamento de Cooperación Internacional del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, señaló que, durante muchos años, el crecimiento agrícola se ha basado principalmente en el volumen de producción y la expansión de la superficie cultivada. Sin embargo, en 2025 se observa un cambio en la tendencia competitiva hacia el "valor verde". Los productos con certificación orgánica, sostenible o de bajas emisiones suelen tener un precio entre un 10 % y un 25 % superior al de los productos tradicionales. Esto refleja un cambio en el comportamiento del consumidor global, ya que los compradores priorizan los productos ambientalmente responsables.
Un ejemplo destacado es el envío de arroz de la marca "Arroz Verde Vietnamita de Bajas Emisiones" a Japón en 2025. El éxito en la entrada a este exigente mercado demuestra que el arroz vietnamita no solo cumple con los estándares de seguridad alimentaria, sino que también satisface los requisitos de reducción de emisiones y trazabilidad. Esto se considera un paso importante para mejorar la imagen de marca del arroz vietnamita.
Simultáneamente, la variedad de arroz ST25, que en su día fue galardonada con el título de "Mejor Arroz del Mundo", sigue recibiendo inversiones para consolidar su marca internacional. La protección de la propiedad intelectual, el control de calidad de la materia prima y el desarrollo de una cadena de valor sincronizada contribuyen a que este producto mantenga su posición en el mercado de alta gama.
En el delta del Mekong, el proyecto "Centro de Innovación Verde", implementado por Vietnam en colaboración con la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) entre 2021 y 2025, ha apoyado las cadenas de valor del arroz y el mango mediante la reducción de emisiones, la optimización de insumos y la aplicación de tecnología digital en la trazabilidad.
Este modelo no solo ayuda a aumentar los ingresos de los agricultores, sino que también crea oportunidades para que las empresas desarrollen marcas que cumplan con los estándares de exportación. Cuando toda la cadena —desde el cultivo y la cosecha hasta el procesamiento y la distribución— se adhiere a criterios ecológicos, el producto cuenta con una base sólida para la promoción de la marca en los mercados internacionales.
Además del arroz, muchas localidades están desarrollando modelos agroecológicos combinados con turismo experiencial, creando una "historia de marca" para sus productos. Los elementos culturales y locales, junto con la responsabilidad ambiental, se convierten en valores añadidos que ayudan a diferenciar los productos en el mercado.
Los consumidores actuales no solo se preocupan por la calidad sensorial, sino que también prestan atención al proceso de producción y al impacto ambiental de un producto.
Certificaciones como Fairtrade, Organic, Rainforest Alliance o los estándares de algodón sostenible de Better Cotton Initiative se están convirtiendo en un requisito indispensable para que los productos agrícolas accedan al segmento premium. Participar en estos sistemas ayuda a las empresas a mejorar su reputación, aumentar la transparencia de la cadena de suministro y acceder a redes de distribución globales.
En el sudeste asiático, Bloom Agro (Indonesia) ha logrado consolidar una marca de arroz orgánico para la exportación a Estados Unidos y la Unión Europea mediante un modelo de colaboración con pequeños agricultores, obteniendo además la certificación internacional. Este caso demuestra que la agricultura sostenible no solo es una responsabilidad ambiental, sino también una estrategia comercial eficaz.
Según el Sr. Ngo Xuan Nam, subdirector de la oficina de SPS en Vietnam, 2025 marca un nuevo hito para Vietnam, ya que muchas empresas están adoptando con fuerza la producción con bajas emisiones, la economía circular y la agricultura regenerativa. Grandes corporaciones de los sectores de alimentos, productos del mar y café han anunciado planes para la reducción de emisiones de carbono y han invertido en tecnología digital para gestionar sus áreas de materias primas.
El gobierno vietnamita prioriza la mejora de los mecanismos de apoyo a la agricultura ecológica y de alta tecnología, e impulsa la inversión en sistemas de trazabilidad, bases de datos de tierras y la transformación digital del sector agrícola. Asimismo, promueve el desarrollo de marcas de productos agrícolas vinculadas a ubicaciones geográficas, como las indicaciones geográficas para el café Buon Ma Thuot, los lichis Luc Ngan o la pitahaya Binh Thuan, con el fin de proteger la reputación de los productos en los mercados internacionales.
La colaboración entre el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente y organizaciones internacionales, incluida la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), contribuye a estandarizar los procesos de producción y a fortalecer la capacidad de gestión de la cadena de valor. Esto es fundamental para que los productos agrícolas vietnamitas se integren plenamente en el sistema de distribución global.
La construcción de marca no debe limitarse a productos individuales, sino que también debe centrarse en la imagen de marca nacional. Cuando los consumidores internacionales reconozcan a Vietnam como un país que produce productos agrícolas sostenibles con responsabilidad ambiental y social, el valor de las exportaciones aumentará de forma sostenible.
La transformación verde ayuda a que los productos agrícolas vietnamitas trasciendan la imagen de "exportación de materias primas" y se posicionen en el segmento de alto valor. Además, permite al sector agrícola adaptarse a nuevas barreras técnicas, como el Mecanismo de Ajuste de Carbono en Frontera (CBAM) de la UE o las exigencias para combatir la deforestación.
El año 2025 demuestra claramente una realidad: la agricultura verde ya no es solo un eslogan, sino una realidad plasmada en modelos concretos, cadenas de valor transparentes y productos con certificación internacional. Cuando la producción verde se vincula con la construcción de marca, se potencia el valor económico a la vez que se garantiza la protección del medio ambiente.
El desarrollo de la agricultura verde es la clave para que los productos agrícolas vietnamitas conquisten el mercado mundial con calidad, responsabilidad y valor sostenible. Cuando las marcas se construyen sobre una base ecológica, los productos compiten no solo por precio, sino también por reputación y confianza, factores cruciales en la economía global moderna.
Do Huong
Fuente: https://baochinhphu.vn/phat-trien-nong-nghiep-xanh-tao-thuong-hieu-san-pham-tren-thi-truong-the-gioi-102260214092407059.htm






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