La zona comprendida dentro de la primera circunvalación de Hanói siempre sufre la mayor presión debido a su alta densidad de población y al constante tráfico de vehículos motorizados. Por lo tanto, la implementación de zonas de bajas emisiones en esta área para controlar las fuentes de contaminación se considera una opción esencial para proteger la salud pública, en consonancia con el espíritu de la Ley de la Capital (modificada) de 2026 y las resoluciones del Consejo Popular de la Ciudad. A partir del 1 de julio, Hanói comenzará a implementar zonas piloto de bajas emisiones en varias áreas dentro de la primera circunvalación, demostrando la clara determinación del gobierno de la capital en su camino hacia la construcción de una ciudad verde.
El reto reside en alcanzar los objetivos medioambientales y, al mismo tiempo, estabilizar la vida de las personas. El establecimiento de zonas de bajas emisiones es una política fundamental que impacta directamente en el transporte y el sustento de la población, así como en la producción y las actividades comerciales de las empresas. Si se implementa precipitadamente, podría resultar contraproducente. El informe sobre la "Zona de Bajas Emisiones dentro de la Circunvalación 1 de la ciudad de Hanói", presentado recientemente por el Departamento de Agricultura y Medio Ambiente de Hanói, muestra que el proyecto adopta un enfoque prudente: no prohíbe inmediatamente los vehículos de gasolina, sino que los controla gradualmente en función de las normas de emisiones, los horarios de circulación, la clasificación de los vehículos y las condiciones de la infraestructura alternativa. Este es el camino correcto. Porque la transición ecológica no puede depender únicamente de órdenes administrativas; debe comenzar con la confianza de la ciudadanía, aportando beneficios en lugar de cargas adicionales.
Sin embargo, para que la zona de bajas emisiones dentro del Anillo Vial 1 se convierta en realidad, Hanói necesita una firme determinación y la implementación simultánea de múltiples soluciones. Lo más importante es cumplir con la hoja de ruta: a partir del 1 de julio de 2026, se implementará un programa piloto en varias calles principales alrededor del lago Hoan Kiem, como Trang Tien, Le Thai To, Ma May, etc., priorizando el área del distrito de Hoan Kiem. A partir del 1 de enero de 2027, el programa piloto se extenderá a 14 calles con un área de aproximadamente 3,6 km² ; a partir del 1 de enero de 2028, se aplicará a todo el Anillo Vial 1, incluyendo 9 distritos del centro de la ciudad; y a partir de 2030, se extenderá al Anillo Vial 3.
Además, el transporte público debe ir un paso por delante. Es imposible restringir los vehículos privados si la gente no tiene alternativas convenientes. La ciudad necesita acelerar la inversión en autobuses eléctricos y ecológicos, ampliar las conexiones de metro, mejorar los estacionamientos de transbordo, las instalaciones de estacionamiento y las estaciones de carga para vehículos eléctricos. Cuando el transporte público sea lo suficientemente eficiente, la gente cambiará sus hábitos voluntariamente.
Además del desarrollo de infraestructura, la ciudad necesita políticas que apoyen a los residentes y las empresas en la transición hacia el transporte sostenible. La realidad es que muchos trabajadores aún se ganan la vida utilizando motocicletas de gasolina; muchas empresas de transporte y logística dependen de vehículos tradicionales. Simplemente exigir un cambio sin el apoyo adecuado difícilmente logrará el consenso. La clave está en concretar esto con mecanismos de incentivos claros y accesibles.
Para garantizar que la implementación de zonas de bajas emisiones no se convierta en una mera formalidad, es fundamental fortalecer la aplicación de la tecnología en el monitoreo y la gestión. La implementación de estas zonas será ineficaz sin un sistema de datos preciso y herramientas de control transparentes. La ciudad necesita invertir en un sistema integral de cámaras de reconocimiento vehicular, una plataforma de gestión de datos de emisiones y la interconexión entre los sectores de transporte, medio ambiente, policía y autoridades locales. Asimismo, debe divulgar públicamente la hoja de ruta de implementación, mantener un diálogo constante y escuchar las opiniones de la ciudadanía para ajustar las políticas a las realidades prácticas.
Establecer zonas de bajas emisiones dentro de la primera circunvalación no solo busca reducir la contaminación atmosférica, sino que también pone a prueba la capacidad de gobernanza urbana de Hanói y su determinación de no sacrificar el medio ambiente en aras del crecimiento a corto plazo. Una capital verde, inteligente y habitable debe comenzar con políticas decisivas y soluciones sólidas para convertir esa determinación en realidad.
Fuente: https://hanoimoi.vn/quyet-tam-xanh-hoa-vanh-dai-1-748102.html











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