El problema de los 100 mil millones de dólares y los obstáculos que plantea la realidad.
La transición energética en Vietnam no solo representa una responsabilidad con el clima global, sino también un nuevo motor de crecimiento. En una entrevista con periodistas, el Sr. David Ambadar, Asesor Principal del Proyecto "Transición de Inversiones hacia la Transformación Verde" (Proyecto SHIFT), enfatizó que el crecimiento económico y el objetivo de cero emisiones netas no son mutuamente excluyentes. El mundo ha superado la disyuntiva entre ganancias y medio ambiente. Actualmente, la energía limpia se ha convertido en una opción comercial rentable gracias a la creciente competitividad de las energías renovables. Las empresas que utilizan energías renovables de forma proactiva generan beneficios económicos directos mediante la optimización de los costos operativos a largo plazo.
Sin embargo, el desafío de obtener financiación sigue siendo complejo. La Sra. Tran Thi Quynh Nga, Subdirectora del Departamento de Finanzas y Economía Sectorial del Ministerio de Finanzas , afirmó que el requerimiento de capital para la transición energética en el VIII Plan de Desarrollo Energético para el período 2026-2030 asciende a más de 100 mil millones de dólares. Este recurso debe provenir principalmente del sector privado y del capital extranjero. Mientras tanto, mecanismos de apoyo obsoletos, como las tarifas de alimentación (FIT), han expirado y los mecanismos sustitutos aún se encuentran en desarrollo, lo que genera una brecha en los incentivos a la inversión.
Además de la presión de la escala de capital, la capacidad del sistema de infraestructura técnica también constituye un importante cuello de botella. El sistema de red eléctrica actual no ha seguido el ritmo del desarrollo de las fuentes de energía renovables, lo que genera riesgos operativos para los proyectos. Esto afecta directamente la capacidad de las empresas para acceder a préstamos, ya que los bancos suelen ser reacios a financiar proyectos con baja estabilidad. La escasez de instrumentos de financiación de deuda, como los bonos verdes, dificulta más que nunca la movilización de recursos a largo plazo con tipos de interés preferenciales en moneda local.

Las finanzas verdes son la “clave” para abrir la puerta al desarrollo sostenible, posicionando firmemente a Vietnam en el camino de convertirse en una nación próspera y responsable con el clima a nivel mundial.
El gobierno ha promulgado numerosas políticas fundamentales, como la Estrategia Nacional de Crecimiento Verde para el período 2021-2030 y el Plan de Desarrollo Energético VIII revisado. Sin embargo, la brecha entre la política y la práctica sigue siendo un gran desafío. David Ambadar argumenta que, para superar esta brecha, Vietnam debe priorizar el desarrollo de un mercado de carbono que cumpla con las normas. Esta es una herramienta que la Unión Europea (UE) ha implementado eficazmente, movilizando cientos de miles de millones de euros para reinvertir en energías limpias.
El Decreto n.º 29/2026/ND-CP sobre el mercado nacional de emisiones de carbono, emitido en enero de 2026, representa un avance histórico. Este mercado no solo contribuye a fijar el precio de las emisiones, sino que también crea una nueva fuente de ingresos para las empresas que las reducen eficazmente. Cuando el carbono se convierta en un bien preciado, el impulso para la transición energética se extenderá naturalmente a todo el sector empresarial, en lugar de limitarse a las regulaciones administrativas.

Las pequeñas y medianas empresas (PYME) aún enfrentan muchas barreras para acceder al crédito verde.
Durante un debate sobre el papel del capital privado, los expertos señalaron que el mercado de capitales de Vietnam se encuentra en una etapa crucial. Es crucial armonizar las normas técnicas para la energía limpia con la regulación financiera. Al estandarizar los proyectos de energía renovable, el nivel de riesgo para los inversores disminuirá, lo que reducirá significativamente el costo de la movilización de capital.
Los informes de las autoridades competentes también indican que la contribución de la economía verde al PIB muestra una clara tendencia al alza a lo largo de los años. Sin embargo, el mayor obstáculo actualmente sigue siendo la transparencia de la información y los estándares de información ESG (Ambiental, Social y de Gobernanza). Las empresas necesitan apoyo técnico para estandarizar los procesos y facilitar la evaluación de los proyectos por parte de las entidades crediticias.
Para liberar este capital, organizaciones internacionales sugieren que Vietnam desarrolle fondos especializados de garantía de crédito para proyectos verdes. Esto ayudaría a reducir la carga de las garantías para las pequeñas y medianas empresas (pymes), a la vez que crearía un colchón de seguridad para el sistema bancario comercial. La combinación de los flujos de capital internacionales con las instituciones financieras nacionales creará una fuerza sinérgica para promover la economía circular.
Además, el proyecto SHIFT, con un presupuesto de 15 millones de euros financiado por el gobierno alemán a través de la Iniciativa Climática Internacional (IKI), está marcando la diferencia. SHIFT no solo crea un marco de políticas, sino que también impacta directamente en el mercado. El proyecto categoriza las necesidades de los diferentes grupos bancarios y tamaños de empresas para ofrecer soluciones de apoyo específicas, ayudando a que tanto la oferta como la demanda de finanzas verdes encuentren puntos en común.
Eliminando cuellos de botella para las pequeñas y medianas empresas
A pesar de las inmensas oportunidades, las pequeñas y medianas empresas (pymes) aún enfrentan numerosas barreras para acceder al crédito verde. David Ambadar señala que las pymes a menudo carecen de garantías adecuadas y tienen dificultades para cumplir con los estrictos requisitos de información sobre sostenibilidad. Por otro lado, los bancos carecen de directrices técnicas específicas para evaluar los riesgos de los proyectos de transformación verde a pequeña escala.
Para abordar este problema, expertos de la Corporación Financiera Internacional (CFI) sugieren la necesidad de productos financieros diseñados específicamente para las pymes, como garantías de crédito o préstamos preferenciales vinculados a indicadores de desempeño sostenible. Los bancos deben cambiar su enfoque en la gestión de riesgos, considerando los estándares ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) como una medida de la competitividad a largo plazo de sus clientes, y no solo como costos de cumplimiento.
En este contexto, se espera que el lanzamiento del proyecto SHIFT, bajo el liderazgo del Ministerio de Finanzas y en coordinación con el Banco Estatal de Vietnam, genere iniciativas pioneras. A medida que se repliquen modelos exitosos de inversión verde, se fortalecerá la confianza del mercado. Invertir en tecnologías de transformación verde debe considerarse una atractiva oportunidad de rentabilidad, no una actividad arriesgada.

Las empresas que utilizan energía renovable de forma proactiva aportan beneficios económicos directos a través de la optimización de los costos operativos a largo plazo.
Como podemos ver, la transición energética es un proceso largo y desafiante. Con una estrecha coordinación entre ministerios y agencias, el apoyo de organizaciones internacionales como la GIZ y el PNUD, y la participación proactiva del sector privado, Vietnam puede alcanzar plenamente sus aspiraciones verdes. Las finanzas verdes son la clave para abrir las puertas al desarrollo sostenible, posicionando firmemente a Vietnam en el camino hacia una nación próspera y responsable con el clima.
Vietnam se esfuerza por cumplir sus compromisos internacionales en materia de cambio climático, manteniendo al mismo tiempo un rápido crecimiento económico. Según un informe del Ministerio de Finanzas, las necesidades de capital para la transición a la energía verde son enormes y no pueden depender únicamente del presupuesto estatal. Esta realidad exige un mecanismo financiero flexible y moderno para atraer capital privado e internacional. El proyecto "Shift Investment Towards Green Transition" (SHIFT), recientemente lanzado, es la solución al problema de conectar las políticas con la implementación, impulsando un mercado financiero sostenible.
Fuente: https://vtv.vn/tai-chinh-xanh-khoi-thong-nguon-luc-tu-thi-truong-von-100260209205007656.htm






Kommentar (0)