Como prueba de ello, tras más de 8 años de aplicación, el Código Penal de 2015 (modificado y complementado en 2017 y 2025) ha desempeñado un papel importante en la protección de la seguridad nacional, el orden y la seguridad social, los derechos humanos y la promoción del desarrollo económico .
En la práctica, muchas regulaciones han revelado limitaciones, al no poder adaptarse a los rápidos cambios de la vida, por lo que es necesario enmendar y complementar algunos artículos del Código Penal para que se ajusten a la realidad. Sin embargo, junto con este proceso de reforma legal, ha aparecido en internet una cantidad considerable de información falsa, incluso distorsiones y tergiversaciones del tema.

1. Estos argumentos no son aleatorios ni inconexos, sino que se centran en tres tácticas principales: «edición y sesgo informativo», «tergiversación de conceptos» e «incitar al descontento». Identificar claramente estas tácticas es fundamental para proteger la transparencia de la ley y mantener la confianza social.
Ante todo, cabe afirmar que la modificación y complementación de ciertos artículos del Código Penal no es un fenómeno inusual, sino una manifestación de un sistema jurídico en constante evolución para responder a las exigencias del desarrollo. En el contexto actual, han surgido numerosos tipos de delitos con características más sofisticadas, especialmente en el ciberespacio y la economía digital. Si no se actualiza con prontitud, la ley quedará rezagada con respecto a la realidad, menoscabando la eficacia de la gestión estatal.
En principio, todos los sistemas jurídicos modernos funcionan con una lógica "abierta", lo que significa que se revisan y modifican periódicamente para adaptarse al desarrollo de la sociedad.
El Código Penal, con su función de proteger los derechos humanos, los derechos civiles y los intereses del Estado, necesita perfeccionarse mediante un equilibrio entre rigor y humanidad. Por lo tanto, las enmiendas no solo deben abordar los problemas emergentes, sino también tener un carácter predictivo y orientador. Este punto debe analizarse objetivamente, en lugar de interpretarse como un signo de «inestabilidad», como algunos argumentos han planteado deliberadamente.
Un método común de desinformación es la cita deliberada y maliciosa, que aísla parte del contenido del contexto general de una ley. En muchos casos, las personas solo citan una palabra o disposición, ignorando las condiciones de aplicación, la normativa relacionada o incluso la finalidad legislativa. Este enfoque contraviene un principio fundamental de la interpretación jurídica: cada disposición debe entenderse en relación con su sistema completo. Cuando se saca de contexto, el significado jurídico de una disposición se distorsiona fácilmente, lo que lleva a conclusiones erróneas.
En muchos casos, los borradores de reglamentos —es decir, aquellos que están incompletos y carecen de validez legal— son inmediatamente malinterpretados por individuos malintencionados como reglamentos oficiales. A partir de ahí, se difunden argumentos extremistas para afirmar que la ley "aumenta la criminalización" o "restringe la libertad".
La consecuencia de esta táctica es la creación de percepciones distorsionadas entre un sector de la población, especialmente entre quienes no tienen pleno acceso a los textos legales. Aún más peligroso, socava la confianza en la transparencia y la coherencia del sistema jurídico.
2. De forma más sutil, algunos argumentos emplean la táctica de la manipulación conceptual, mezclando tipos de relaciones jurídicas que son fundamentalmente diferentes. En concreto, las relaciones civiles, las infracciones administrativas y los delitos penales se sitúan en el mismo «plano», lo que lleva a la conclusión de que «todas las infracciones pueden ser objeto de enjuiciamiento penal».
De hecho, la ley estipula claramente que solo los actos que constituyen un delito —es decir, aquellos que representan un peligro significativo para la sociedad— son objeto de enjuiciamiento penal. Las disputas civiles, como las relativas a contratos u obligaciones patrimoniales, se resuelven mediante un mecanismo independiente, totalmente distinto al de los procedimientos penales.
De igual modo, las infracciones administrativas también cuentan con su propio sistema de sanciones y no pueden transformarse arbitrariamente en delitos. La difuminación deliberada de esta línea busca crear la impresión de que el entorno legal es "riesgoso" e "impredecible", especialmente para las empresas y los inversores. En realidad, las modificaciones legales persiguen el objetivo opuesto: clarificar los límites, aumentar la transparencia y mejorar la previsibilidad de la ley.
Se puede afirmar que el argumento de "criminalizar las relaciones civiles" es esencialmente una distorsión deliberada del concepto, que explota la falta de comprensión jurídica para crear confusión.
Si bien las dos primeras tácticas se centran principalmente en la percepción, la tercera —la incitación al descontento— impacta directamente en la psicología social. Esta es la forma más peligrosa de manipulación, ya que no se basa en el razonamiento lógico, sino que explota principalmente factores emocionales. Este tipo de contenido suele emplear un lenguaje sensacionalista y extremista, con advertencias amenazantes como «cualquiera puede convertirse en delincuente». Se acompaña de situaciones hipotéticas o historias personales no verificadas presentadas como ejemplos típicos.
En el entorno de las redes sociales, donde la información se difunde rápidamente y es difícil de verificar, el contenido preocupante tiende a compartirse con mayor amplitud. Esto genera un efecto de "amplificación emocional", que provoca que la desinformación se convierta rápidamente en "conocimiento público".
La esencia de esta táctica no reside en entablar un debate jurídico, sino en crear un estado de inseguridad, socavando así la confianza en el sistema legal y en las instituciones de gobierno del Estado.
3. El denominador común de los argumentos anteriores es que no buscan el debate académico ni contribuciones constructivas a las políticas públicas. En cambio, pretenden transformar una cuestión jurídica —que debería abordarse con razón y conforme a las normas legales— en una cuestión emocional, donde la duda y el miedo se imponen a la razón.
Las tres tácticas de «edición, intercambio e incitación», aunque difieren en su forma, persiguen el mismo objetivo: distorsionar la percepción pública sobre la naturaleza de las enmiendas legales. Esto no es solo una cuestión de información, sino que también afecta directamente a la confianza en la institución y a la eficacia de la ley.
Ante esta situación, mejorar la capacidad de acceder a la información y evaluarla se ha convertido en una necesidad urgente. Tanto para los funcionarios como para los miembros del Partido y la ciudadanía, debe priorizarse el acceso a las fuentes oficiales de información, la lectura y comprensión íntegra de los textos y evitar las inferencias basadas en citas aisladas.
Para los medios de comunicación, es necesario reforzar su papel en la explicación de políticas y la difusión de leyes, especialmente durante las fases de redacción y consulta pública de la legislación. La transparencia y la puntualidad en la información son las soluciones más eficaces para contrarrestar las narrativas engañosas.
Los comités de los partidos y los organismos estatales también deben ser más proactivos a la hora de difundir información, explicar las políticas y responder con rapidez a la información inexacta, creando así un entorno informativo saludable.
El Código Penal ocupa un lugar de especial importancia en el ordenamiento jurídico vietnamita, constituyendo una herramienta legal eficaz para proteger el régimen, los derechos humanos, los derechos civiles, el orden social y la seguridad. En el contexto de una sociedad en constante evolución, el papel del Código Penal se reafirma como pilar fundamental para garantizar la disciplina jurídica y un desarrollo estable y sostenible.
La reforma del Código Penal es un paso necesario en el proceso de perfeccionamiento del sistema jurídico, en consonancia con las necesidades de desarrollo del país y la tendencia general mundial . Los argumentos distorsionados, por mucho que se expresen, no pueden alterar la naturaleza objetiva de este proceso.
Es fundamental que tanto el individuo como la sociedad en su conjunto aborden el tema con pensamiento racional, basado en fundamentos legales e información precisa. Esto se debe a que, en el ámbito jurídico, la verdad no reside en perspectivas sesgadas ni en emociones pasajeras, sino que solo puede reconocerse dentro del marco lógico e integral del sistema legal.
El Ministerio de Seguridad Pública está elaborando el borrador del documento normativo para la modificación del Código Penal, el cual está abierto a comentarios del público hasta el 7 de mayo de 2026, antes de ser presentado a la Asamblea Nacional para su consideración en la tercera sesión de la XVI Asamblea Nacional.
Fuente: https://hanoimoi.vn/vach-tran-3-thu-doan-xuyen-tac-748503.html








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