La NASA publicó recientemente una serie de nuevas imágenes del cometa interestelar 3I/ATLAS, incluidas las observaciones más cercanas jamás registradas.
Anteriormente, el 29 de octubre, el cometa 3I/ATLAS se acercó a su punto más cercano al Sol, a unos 210 millones de kilómetros de distancia.
Durante semanas, el Sol lo ocultó de la vista desde la Tierra. Ahora, los telescopios terrestres están empezando a verlo de nuevo.
Es el tercer objeto interestelar (designado “3I”) jamás descubierto volando a través del Sistema Solar.
La pregunta “¿extraterrestres?” y la historia que se repite
Según Livescience, 3I/ATLAS fue descubierto el 1 de julio por el Sistema de Alerta de Asteroides (ATLAS). Inmediatamente surgió la pregunta: "¿Es extraterrestre?".

Cometa interestelar 3I/ATLAS, captado por el telescopio espacial Hubble el 21 de julio de 2025 (Foto: NASA).
Esta no es la primera vez que los científicos se enfrentan a tal escepticismo. Dos objetos interestelares anteriores: 1I/'Oumuamua (2017) y 2I/Borisov (2019) también han suscitado dudas similares.
No sólo con los objetos interestelares, cada vez que hay un nuevo descubrimiento astronómico, la hipótesis "alienígena" vuelve a surgir.
Hasta la fecha, el cometa 3I/ATLAS puede ser el objeto más antiguo que haya pasado por el Sistema Solar.
Aunque nuestro Sistema Solar se formó hace 4.600 millones de años, una nueva investigación sugiere que 3I/ATLAS podría tener más de 7000 millones de años.
Ha estado vagando entre las estrellas durante miles de millones de años, solo para detenerse en el Sistema Solar durante unos pocos meses. Esto podría ser lo más cerca que ha estado de una estrella en millones de años.
El análisis espectral muestra que la cantidad de CO2 en la capa exterior de este cometa es mucho mayor que la de la mayoría de los cometas del Sistema Solar.
También tiene una proporción inusualmente alta de níquel con respecto a otros elementos, lo que revela rastros químicos de la nube de gas donde alguna vez se formó su sistema estelar.
Por eso, según los científicos, la cuestión de los extraterrestres debería ser un último recurso y plantearse sólo cuando se hayan descartado todas las demás posibilidades.
Si nos apresuramos a sacar conclusiones, podemos perder información científica valiosa sobre la formación del sistema estelar en el que nació.
“Las afirmaciones extraordinarias requieren evidencia extraordinaria”, dijo el matemático Pierre-Simon Laplace, citado por el astrónomo Carl Sagan.
Todavía no podemos explicar todos los detalles del cometa 3I/ATLAS, pero el hecho de que no lo sepamos todo no significa que sea una prueba de la existencia de extraterrestres.
Cuando no sabemos, nos gusta… llenar los espacios en blanco.
Hablar de extraterrestres también facilita la difusión de desinformación.
Por ejemplo, se han afirmado cosas como cambios orbitales y que el cometa 3I/ATLAS se "esconde" detrás del Sol, aunque no hay evidencia que lo respalde.

Las simulaciones sugieren que el núcleo de 3I/Atlas tiene entre 10 y 20 km de diámetro, pero su brillante nube de gas y polvo puede ocultar un núcleo mucho más pequeño (ilustración).
Esto demuestra con qué facilidad se crea y se difunde desinformación cuando hablamos de “extraterrestres”.
La Agencia Espacial Europea (ESA) ahora planea observar el cometa utilizando sus sondas Mars Express, ExoMars Trace Gas Orbiter y Jupiter Icy Moons Explorer para recopilar datos más detallados.
El universo aún esconde innumerables incógnitas, pero cuando se enfrenta al misterio, los humanos siempre tienden a rellenar los espacios en blanco con la hipótesis “alienígena”.
Fuente: https://dantri.com.vn/khoa-hoc/vi-sao-gia-thuet-nguoi-ngoai-hanh-tinh-bung-len-quanh-sao-choi-3iatlas-20251110233732364.htm






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