Es evidente que la IA tiene sus ventajas, pero el problema radica en cómo los usuarios la utilizan y controlan para obtener los mejores resultados y, sobre todo, los más precisos. La IA imita con gran eficacia y rapidez, pero su desventaja es que "lo sabe todo". Esto la lleva a generar productos basados en las peticiones de los usuarios, y sin un filtrado cuidadoso, es fácil que se produzcan errores en el producto final tras su lanzamiento.
Recientemente, se generó una gran controversia pública cuando una cadena de televisión utilizó imágenes generadas por IA para presentar un documental sobre la música folclórica tradicional del sur de Vietnam. Sin embargo, cabe destacar que, si bien la imagen se asemejaba a una cítara, no lo era, y aunque se parecía a un laúd, tampoco lo era exactamente. De manera similar, en un concurso de guías turísticos que mostraba la cultura del sur de Vietnam, muchos participantes publicaron carteles solicitando apoyo, con instrumentos musicales generados por IA que no eran instrumentos tradicionales del sur de Vietnam. Aún más peligroso, algunos instrumentos se parecían a instrumentos extranjeros sin la debida verificación. Anteriormente, un video musical de un grupo de artistas se enfrentó a una oposición tan fuerte que tuvo que ser retirado porque el uso de imágenes generadas por IA se consideró inexacto en términos de representación histórica y cultural.
Es evidente que la aplicación de la IA en los ámbitos de la cultura, el arte y las industrias creativas es una tendencia inevitable de la era digital. Esta tecnología aporta numerosos beneficios, como el ahorro de tiempo y costes, el apoyo a la recreación de imágenes y espacios, y la expansión de la creatividad humana. Sin embargo, la IA es solo una herramienta y no puede sustituir por completo el conocimiento, la comprensión cultural ni la responsabilidad de los usuarios humanos. Sin verificación, evaluación ni filtrado, los productos generados por IA son muy susceptibles a errores, malentendidos o distorsiones de los valores históricos y culturales.
Además de aprovechar y utilizar eficazmente los beneficios que aporta la IA, cada persona debe usar esta tecnología con cautela y responsabilidad, priorizando la precisión y los valores culturales. Solo cuando la prudencia sea primordial, la IA se convertirá realmente en una herramienta al servicio del desarrollo de la sociedad; de lo contrario, podría tratarse de un caso de "beneficios, pero a costa de perder la capacidad de trabajar".
DUY KHOI
Fuente: https://baocantho.com.vn/ai-loi-thi-co-loi--a207746.html









