El verano, con su calor prolongado y la temporada de lluvias con tormentas e inundaciones, plantea numerosos riesgos potenciales para la seguridad alimentaria y aumenta el número de casos de intoxicación alimentaria. Además, las tormentas e inundaciones pueden contaminar las fuentes de agua, los alimentos y el entorno, afectando directamente la salud de las personas.

El consumo de alimentos en mal estado puede tener consecuencias inmediatas, como una intoxicación alimentaria aguda, que se manifiesta aproximadamente entre 4 y 18 horas después de la ingesta con síntomas como dolor abdominal, diarrea, náuseas y vómitos, acompañados de síntomas neurológicos como mareos, dolores musculares, dificultad para respirar y alteraciones sensoriales. En casos graves, puede provocar la muerte si no se trata a tiempo.
Para garantizar la seguridad alimentaria durante el verano y la temporada de inundaciones, es necesario elegir alimentos de origen claro, vendidos en establecimientos de buena reputación; evitar consumir alimentos caducados, en mal estado, con moho o que presenten cambios en el color, el olor o el sabor. Se debe seguir estrictamente el principio de "consumir alimentos cocidos y beber agua hervida", y no comer alimentos crudos, poco cocidos o insuficientemente cocidos.
Durante la preparación de alimentos, lávese las manos con agua y jabón antes de manipularlos, antes de comer y después de ir al baño. Los utensilios deben limpiarse a fondo; los alimentos crudos y cocinados deben almacenarse por separado para evitar la contaminación cruzada. Los alimentos cocinados deben consumirse inmediatamente; si se almacenan para su consumo posterior, deben cubrirse, refrigerarse y recalentarse completamente antes de comerlos.
En zonas afectadas por tormentas e inundaciones, no se debe consumir bajo ningún concepto alimentos que hayan estado sumergidos o presenten signos de deterioro. No consuma carne de ganado o aves de corral que hayan muerto a causa de desastres naturales o enfermedades. Utilice únicamente agua potable hervida o tratada para garantizar su seguridad.
Los establecimientos de producción y venta de alimentos, las cocinas comunitarias, las escuelas y los restaurantes deben reforzar la aplicación de las normas de seguridad alimentaria. Es fundamental un control estricto de las materias primas, las condiciones de almacenamiento y el procesamiento de los alimentos.
Ante casos de intoxicación alimentaria con síntomas como vómitos intensos, diarrea persistente, dolor abdominal intenso, fiebre alta o cuando varias personas presentan síntomas tras ingerir alimentos, es necesario trasladar rápidamente al paciente al centro médico más cercano para recibir tratamiento de urgencia. Asimismo, se debe notificar a las autoridades sanitarias locales para coordinar la gestión y la investigación de la causa.
Todos los ciudadanos deben implementar de forma proactiva medidas de seguridad alimentaria para proteger su propia salud, la de su familia y su comunidad, y contribuir a prevenir las intoxicaciones alimentarias y las enfermedades transmitidas por los alimentos durante el verano y la temporada de lluvias.
Fuente: https://baolangson.vn/dam-bao-an-toan-thuc-pham-trong-mua-he-va-mua-bao-5096011.html






