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25 toques en 81 minutos es una cifra modesta para un jugador ofensivo titular. Según el mapa de Opta, es evidente que Cristiano Ronaldo ya no es una presencia constante en el estilo de juego de Portugal. No suele bajar mucho a recibir el balón, no participa en la conducción y ya no es un elemento habitual en la construcción del juego.
Pero que haya menos bolas no significa que sean inofensivas.
Pocas sombras, pero no invisibles.
Los toques de Ronaldo se concentran principalmente en el último tercio del campo, donde un solo toque puede cambiar el partido. Esa es la imagen de Ronaldo a los 41 años: ya no abarca todo el terreno de juego, pero sigue optando por posicionarse en zonas que obligan a los defensores a estar alerta.
Contra Croacia, marcó de penalti. Antes de eso, Ronaldo también controló el balón y lo picó por encima del portero, pero el gol fue anulado por fuera de juego. Basta con unos pocos ejemplos como este para recordarnos que su instinto goleador sigue intacto.
El problema es que Ronaldo ya no influye en el juego de la misma manera. Ya no marca el ritmo. Ya no es el jugador que recibe constantemente el balón para crear ocasiones. Su valor reside en su presencia sigilosa, su conocimiento posicional y el peso psicológico que el nombre de Ronaldo aporta al área.
Portugal necesita elegir el momento adecuado.
La pregunta más difícil para Roberto Martínez no es si debe usar o no a Ronaldo. La verdadera pregunta es cómo usar a Ronaldo.
Si se mantiene en el campo, Portugal cuenta con un jugador que siempre sabe estar en posiciones clave. Pero a cambio, el equipo pierde intensidad en la presión, velocidad de movimiento y capacidad para revitalizar el ataque. Si lo sustituyen, Martínez se arriesga a tocar al mayor ícono del fútbol portugués.
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El entrenador Roberto Martínez sustituyó a Ronaldo en el minuto 81. |
Contra Croacia, el entrenador Martínez optó por la segunda opción. Ronaldo abandonó el campo en el minuto 81. Gonçalo Ramos marcó entonces el gol decisivo. Esta decisión no demuestra que Ronaldo haya pasado su mejor momento. Simplemente muestra que Portugal ha entrado en una fase en la que las emociones ya no pueden imponerse a la estrategia.
Ronaldo sigue teniendo valor. Pero ese valor debe considerarse dentro del marco general del equipo. Puede ser quien abra el marcador, empate o presione en el área. Pero ya no es la única opción en cada momento crucial.
Por lo tanto, el mapa de 25 toques no es una crítica a Ronaldo. Es una explicación de su nuevo rol: menos posesión, más cerca de la portería y mayor dependencia del apoyo de sus compañeros.
Portugal aún necesita a Ronaldo. Pero también necesita a Ramos, Leao y jugadores más jóvenes para cambiar el ritmo del partido cuando sea necesario. Esa es la diferencia entre un equipo anclado en el pasado y un equipo que sabe usar su pasado para avanzar.
Ronaldo aún no ha terminado. Simplemente ya no es la figura central. Y quizás fue precisamente esa comprensión por parte de Portugal lo que les ayudó a sobrevivir ante Croacia.
Fuente: https://znews.vn/ban-do-cham-bong-phoi-bay-su-that-ve-ronaldo-post1665528.html

























































