
El borrador de la Circular sobre cómo garantizar la calidad educativa y reconocer los estándares nacionales, elaborado por el Ministerio de Educación y Formación (MOET), muestra un cambio significativo en la forma de pensar de la gestión: de la acreditación cíclica a la creación de un mecanismo para la autoevaluación periódica, con la mejora continua como objetivo central.
Autoevaluación para la mejora de la calidad
El borrador de la Circular sobre garantía de calidad en la educación y reconocimiento de estándares nacionales, anunciado recientemente por el Ministerio de Educación y Formación, introduce un nuevo enfoque. En lugar de considerar la acreditación como el objetivo final, el borrador estipula que la garantía de calidad debe convertirse en una actividad habitual en la gestión escolar.
Según el Sr. Huynh Van Chuong, Director del Departamento de Gestión de Calidad del Ministerio de Educación y Formación, el objetivo principal del borrador es pasar de una mentalidad centrada en la evaluación para la acreditación a una centrada en la gestión para la mejora continua de la calidad. Lo importante no es solo responder a la pregunta de si la escuela cumple con los estándares, sino también demostrar cómo la calidad de la educación mejora año tras año.
En este nuevo enfoque, la autoevaluación ya no es un mero trámite ni una herramienta para la acreditación, sino una herramienta de gestión que ayuda a las escuelas a revisar periódicamente todos los aspectos de su funcionamiento, desde el profesorado y las instalaciones hasta el aprendizaje y el desarrollo del alumnado. De este modo, las instituciones educativas pueden identificar sus fortalezas y debilidades y desarrollar planes de mejora adecuados.
Otro avance destacable es el establecimiento de un conjunto de estándares de garantía de calidad educativa que comprende 6 estándares con 25 criterios. Este sistema de estándares está diseñado para evaluar de manera integral las actividades de las instituciones educativas, incluyendo la gobernanza, el personal, el currículo, las instalaciones físicas, el entorno de aprendizaje y los resultados educativos.
En particular, los datos se identifican como la base del aseguramiento de la calidad en esta nueva fase. En lugar de centrarse únicamente en informes o evidencias al momento de la evaluación, el sistema de datos reflejará continuamente el desarrollo de la escuela. La información sobre la calidad del aprendizaje de los estudiantes, la competencia docente, las instalaciones y la efectividad de la implementación del programa educativo se convertirá en una base importante para la toma de decisiones de gestión.
Además de servir a las actividades de gestión a nivel escolar, los resultados de la evaluación también proporcionan datos valiosos para los organismos de gestión educativa y las autoridades locales en la planificación de políticas, la asignación de recursos y el apoyo a las instituciones educativas desfavorecidas.
Además, se espera que la integración de las actividades de garantía de calidad con la acreditación nacional reduzca la duplicación de procesos de evaluación, disminuya la presión administrativa y permita a las escuelas centrarse más en su misión principal: mejorar la calidad educativa. Este es también un paso importante hacia la creación de una cultura de calidad en las escuelas, donde la autoevaluación y la mejora se conviertan en actividades habituales, en lugar de limitarse a los ciclos de acreditación.
Ofrecer una visión general de la calidad educativa.
Además de fortalecer la autoevaluación en las instituciones educativas, un avance notable en la garantía de calidad educativa es la implementación de evaluaciones nacionales a gran escala. Esta actividad busca recopilar datos objetivos sobre la calidad de la educación general en todo el país, proporcionando así una base científica para la planificación de políticas y el ajuste de soluciones para mejorar la calidad de la enseñanza y el aprendizaje.
De hecho, algunas localidades han realizado recientemente encuestas y evaluaciones sobre la calidad del alumnado. Sin embargo, estas actividades se han llevado a cabo principalmente a pequeña escala, sin uniformidad en las herramientas, los métodos ni el alcance de su implementación. Por lo tanto, los resultados obtenidos solo reflejan la situación de cada localidad y no ofrecen una visión completa del sistema educativo nacional.
Cuando se implemente de manera uniforme una evaluación nacional a gran escala, las escuelas podrán comparar sus resultados con el estándar general, lo que permitirá identificar mejor las fortalezas que deben potenciarse, las debilidades que deben superarse y las brechas de calidad entre regiones. Esto también servirá de base para que los organismos gestores evalúen la eficacia del Programa de Educación General de 2018 y supervisen la evolución de la calidad educativa a lo largo del tiempo.
En concreto, los datos de las evaluaciones a gran escala no pretenden clasificar ni presionar a las escuelas para que alcancen un alto rendimiento, sino más bien respaldar la gestión y la mejora de la calidad. Mediante información objetiva y sistemática, las autoridades locales pueden identificar con precisión las necesidades de inversión, asignar los recursos adecuadamente y desarrollar políticas de apoyo prácticas, contribuyendo así a reducir la brecha en la calidad educativa entre regiones y a mejorar la calidad de la educación general en todo el país.
Fuente: https://daidoanket.vn/bao-dam-chat-luong-giao-duc-pho-thong.html








