
Fuente: Antara - Datos: Ha Dao - Gráficos: Tuan Anh
Para la administración del presidente Prabowo Subianto, esto no es solo un simple escándalo administrativo, sino también una prueba de lo que se considera el mayor logro político de su mandato.
Por una "Indonesia Dorada"
El Programa de Comidas Nutricionales Gratuitas (MBG, por sus siglas en inglés), lanzado en enero de 2025, tiene como objetivo cumplir la promesa de campaña más importante de Prabowo para las elecciones presidenciales de 2024.
En lo que respecta a sus objetivos iniciales, MBG es un programa que ha recibido un apoyo considerable en la sociedad indonesia, con un 82,4% de las personas que lo respaldan en una encuesta realizada en marzo de 2025.
Este país lleva mucho tiempo lidiando con el problema de la desnutrición infantil, con aproximadamente un 21 % de niños menores de 5 años que sufren retraso en el crecimiento. Ante esta situación, se creó el programa MBG para proporcionar comidas gratuitas a unos 83 millones de personas —desde escolares y niños pequeños hasta mujeres embarazadas y lactantes— con la esperanza de mejorar la salud de las nuevas generaciones.
Para la administración del presidente Prabowo Subianto, este no es solo un programa de asistencia social, sino también una piedra angular de la estrategia para construir la "Generación Dorada de Indonesia 2045", una visión para transformar el país en una economía desarrollada para el centenario de su independencia.
Según el Foro de Asia Oriental, Yakarta ha destinado enormes recursos al programa para lograr ese objetivo. Solo en 2025, el presupuesto alcanzó aproximadamente los 10.300 millones de dólares y se prevé que aumente a 20.000 millones en 2026, lo que representa el 9% del presupuesto nacional total. El gasto total al final del mandato de Prabowo en 2029 podría llegar a los 28.000 millones de dólares.
Sin embargo, esta misma magnitud se convirtió en el mayor desafío del programa. Para atender a más de 80 millones de personas, Indonesia tuvo que construir decenas de miles de cocinas, organizar una red nacional de suministro de alimentos y garantizar la calidad de millones de comidas diarias.
Se trataba de una tarea logística de enormes proporciones que incluso los países con sistemas de gestión más desarrollados encontrarían difícil de llevar a cabo en un corto período de tiempo.
La magnitud abrumadora de la rápida expansión del programa quedó patente a través de problemas con la calidad de los alimentos. Apenas unos meses después de su inicio, ya se habían producido casos de intoxicación alimentaria en numerosos lugares.
Según Reuters, el propio Dadan admitió ante el Parlamento indonesio en 2025 que hubo al menos 11.000 casos de intoxicación alimentaria relacionados con el programa, y que más de 600 personas requirieron hospitalización.
Además de los problemas de seguridad alimentaria, la calidad nutricional de las comidas también se ha convertido en tema de debate. Algunos expertos sostienen que muchos menús aún dependen en gran medida de alimentos procesados, lo que contradice el objetivo original de mejorar la salud y el bienestar de los niños. Esto plantea aún más dudas sobre la eficacia real del programa después de que se hayan invertido miles de millones de dólares.
5.000 "cocinas fantasma"
Las organizaciones anticorrupción y muchos analistas creen que la causa principal de este escándalo radica en la forma en que se gestionó el programa.
A mediados de 2025, Transparencia Internacional Indonesia publicó un informe que señalaba que el Ministerio de Salud, Bienestar y Asistencia Social (MBG) presentaba riesgos de corrupción desde su concepción. En concreto, el programa carecía de un marco jurídico suficientemente sólido, y los mecanismos de coordinación y rendición de cuentas entre las entidades pertinentes no estaban claramente definidos. Esta deficiencia propiciaba el abuso de poder y la aparición de intereses particulares.
Un informe del IX Comité de la Cámara de Representantes de Indonesia incluso mencionó la posibilidad de que existieran 5.000 "cocinas fantasma" solo en el papel. Si bien estas acusaciones no se han verificado por completo, son suficientes para generar peticiones de una auditoría exhaustiva del programa.
En ese contexto, la detención de Dadan Hindayana y sus dos lugartenientes, Sonny Sonjaya y Lodewyk Pusung, se convirtió en un punto de inflexión crucial.
Según la fiscalía, Dadan Hindayana está acusado de interferir en la selección de varias empresas de gestión de cocinas a pesar de que no cumplían con los estándares, así como de estar involucrado en la inflación del valor de las compras de equipos, incluyendo más de 21.000 motocicletas eléctricas, 32.000 pares de zapatos y 5.400 televisores.
Para muchos observadores, esto no se trata simplemente de las malas acciones de unos pocos individuos. Las controversias anteriores en torno a la estructura de personal de la Agencia Nacional de Nutrición sugieren que los problemas podrían ser más sistémicos.
Muchos expertos señalan que la agencia cuenta con una presencia significativa de exmilitares y expolicías en su cúpula directiva, al tiempo que carece de expertos en nutrición y salud pública, quienes deberían ser fundamentales para un programa directamente relacionado con la salud infantil.
Sin embargo, la posibilidad de que Indonesia abandone el MBG es prácticamente imposible. Este es el compromiso político más importante del presidente Prabowo y un símbolo de su ambición por construir una generación joven más sana.
Impacto de la crisis de Oriente Medio
El pasado mes de marzo, el gobierno indonesio decidió reducir la frecuencia de la distribución gratuita de comidas de seis a cinco días por semana en la mayoría de las localidades con el fin de ahorrar aproximadamente 40 billones de rupias (2.370 millones de dólares estadounidenses).
La decisión se tomó en medio de un fuerte aumento en los precios mundiales del petróleo debido al conflicto en Oriente Medio, lo que incrementa la presión sobre el presupuesto estatal.
Fuente: https://tuoitre.vn/be-boi-bua-an-mien-phi-o-indonesia-20260605003426451.htm







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