
Mientras que muchas personas pasan sus días intentando perder peso, otras tantas se preocupan y sufren porque no logran engordar por mucho que coman. - Foto: IA
Este fenómeno, conocido como "delgadez constitucional", afecta solo a alrededor del 1,9% de la población, pero plantea importantes interrogantes sobre los mecanismos de control de peso del organismo.
"Físico extremadamente delgado": un misterio que desafía a la ciencia.
Muchas personas extremadamente delgadas suelen enfrentarse a numerosas dificultades en su vida diaria. Muchas recurren a soluciones temporales, como usar ropa con relleno o superponer varias prendas para crear la ilusión de una figura más voluminosa.
En las redes sociales, el fenómeno de la discriminación por delgadez también se está volviendo cada vez más común. A menudo se les confunde con personas que padecen trastornos alimenticios o se enfrentan a burlas y comentarios negativos sobre su apariencia. Esto provoca que muchas personas se sientan inseguras e incluso acomplejadas con respecto a su cuerpo.
Estudios realizados en numerosos países demuestran que solo un porcentaje muy pequeño de la población mundial pertenece al grupo de personas "extremadamente delgadas", es decir, personas que llevan una dieta equilibrada, incluso consumiendo entre 300 y 500 calorías más que la media diaria, pero que aun así tienen dificultades para subir de peso.
Se cree que este fenómeno es el resultado de una compleja combinación de factores.
En primer lugar, la genética juega un papel importante, ya que aproximadamente el 74 % de las personas extremadamente delgadas tienen familiares con complexiones similares. Además, este grupo presenta un metabolismo energético más particular; sus cuerpos tienden a quemar más calorías mediante la termogénesis.
Además, la composición corporal de las personas extremadamente delgadas también es diferente: a pesar de su bajo peso, mantienen un porcentaje de grasa casi normal, pero su masa muscular promedio es aproximadamente un 20 % menor que la de las personas con un peso estable.
Algunos estudios también indican que este grupo gasta más energía a través de las heces, la orina e incluso la respiración, lo que dificulta que el cuerpo almacene calorías para aumentar de peso.
Experimento con gemelos: comer los mismos alimentos y ganar diferentes cantidades de peso.
Un estudio realizado en 1990 con 12 pares de gemelos proporcionó pruebas convincentes de la fuerte influencia de los factores genéticos en el peso.
En este experimento, se pidió a los voluntarios que consumieran aproximadamente 1000 calorías adicionales al día durante tres meses consecutivos. Los resultados mostraron una gran diferencia en el aumento de peso entre los individuos: algunos aumentaron solo unos 4,5 kg, mientras que otros aumentaron casi 13 kg, a pesar de seguir dietas idénticas.
Cabe destacar que la diferencia de peso entre gemelos es tres veces mayor que entre gemelos del mismo par, lo que sugiere que la genética desempeña un papel crucial en la forma en que el cuerpo procesa la energía y almacena la grasa.

Tanto el sobrepeso como el bajo peso pueden causar problemas de salud. Foto: IA
Una de las claves para explicar esto proviene de la investigación sobre el gen ALK, a menudo denominado el "gen antiobesidad". Los experimentos con ratones demostraron que, al eliminar el gen ALK, los ratones no aumentaban de peso incluso con una dieta rica en grasas.
El gen ALK interviene en el control de las señales cerebrales, afectando directamente al metabolismo energético y a la forma en que el cuerpo quema calorías. Comprender el mecanismo de este gen podría abrir nuevas posibilidades para el desarrollo de fármacos para el control del peso en el futuro.
Actualmente, los investigadores realizan experimentos exhaustivos para monitorear todo el proceso metabólico energético de personas extremadamente delgadas. Mediante una cámara metabólica especial, los científicos registran con precisión la cantidad de calorías que el cuerpo absorbe, gasta y elimina.
Se espera que los datos recopilados ayuden a desvelar los secretos de los procesos metabólicos, lo que permitirá importantes avances en la medicina en lo que respecta al control del peso.
¿Las personas extremadamente delgadas son realmente saludables?
A pesar de tener una complexión delgada, los expertos advierten que ser considerado "extremadamente delgado" no significa necesariamente gozar de buena salud. Estas personas suelen tener un mayor riesgo de osteoporosis, especialmente las mujeres, debido a la baja densidad ósea.
Además, poseen menos masa muscular que la persona promedio, lo que provoca fatiga con facilidad y una menor fuerza muscular durante las actividades diarias.
Además, este grupo tiene menores reservas de proteínas en su organismo, lo que los hace más vulnerables a enfermedades o problemas nutricionales.
Fuente: https://tuoitre.vn/bi-an-co-dia-nguoi-an-hoai-khong-map-2025090817425732.htm











