Agradece que aún tengas ojos para ver la luz, piernas para caminar y manos para abrazar el amor. Hay personas que solo desean ver los rostros de sus seres queridos una vez, caminar solos por un sendero soleado. ¿Sabes que incluso la capacidad de percibir este mundo es un don precioso?
Agradece que aún tienes tiempo para comer y que tienes arroz. Recuerda que en algún lugar, hay gente que pasa hambre toda la noche y hay quienes recogen en silencio cada grano de arroz caído. Un simple tazón de arroz tierno es una fuente de felicidad para muchas personas en zonas afectadas por terremotos, desastres y epidemias en todo el mundo.
Agradece vivir en paz , mientras que en otros lugares la guerra continúa y las bombas siguen cobrando la vida de innumerables personas. Tan solo un día caminando por calles tranquilas, sin caos ni miedo, es algo invaluable por lo que muchos darían la vida.
Agradece que aún tienes un hogar al que regresar, un pequeño rincón donde descansar tras el ajetreo de la vida. No olvides que en las frías aceras, bajo toldos improvisados, hay gente acurrucada bajo el viento cortante o el sol abrasador sin un hogar al que ir.
Agradece cada día que pasa, tanto las alegrías como las tristezas, pues todas son valiosas lecciones que la vida nos regala. Cada acontecimiento, favorable o desfavorable, es una conexión kármica que te ayuda a crecer, a comprender la impermanencia, a comprender la causa y el efecto, a soltar los apegos y a vivir en paz.
Sé agradecido por esta vida, porque cada mañana cuando abres los ojos, todavía tienes la oportunidad de respirar, de sentir el mundo, de tener la oportunidad de corregir tus errores y de encontrarte con seres queridos.
Agradece que aún tienes un día más por vivir, para aprender a amar más, a ser más indulgente y a vivir una vida más virtuosa. No esperes a que te vayas para lamentarlo, ni dejes que el tiempo se te escape con indiferencia. Aprecia cada momento, porque solo viviendo con gratitud alcanzarás la verdadera felicidad.
Fuente: https://baophapluat.vn/biet-on-de-hanh-phuc-post553504.html






Kommentar (0)