La reunión fue vista como un paso importante hacia un acuerdo integral sobre cuestiones nucleares, seguridad regional y el levantamiento de sanciones.
Las negociaciones tuvieron lugar en la estación de montaña de Burgenstock (Suiza) con la participación de mediadores de Qatar y Pakistán.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, estuvieron presentes en la reunión.
Antes de las negociaciones, Irán hizo hincapié en que la cuestión del Líbano es uno de los componentes clave en el proceso para alcanzar un acuerdo final con Estados Unidos.
Teherán sigue pidiendo el fin de las operaciones militares en el Líbano, considerándolo un elemento crucial para mantener el proceso de negociación.
Teherán también anunció que incluiría en la agenda la liberación de los activos iraníes congelados en el extranjero y la reanudación de las licencias de exportación de petróleo. Según Teherán, el tema de los activos congelados en el extranjero figuraba entre los asuntos a tratar.
Mientras tanto, el vicepresidente estadounidense JD Vance expresó su esperanza de que las conversaciones lograran avances tanto en el programa nuclear iraní como en el mantenimiento del alto el fuego en el Líbano. Indicó que ambas partes dispondrían de unos 60 días para negociar los términos de un acuerdo final.
El 22 de junio concluyó en Suiza la primera ronda de conversaciones entre Estados Unidos e Irán, en la que ambas partes acordaron garantizar el paso seguro de los buques a través del estrecho de Ormuz.
"El Alto Comité ha acordado una hoja de ruta para alcanzar un acuerdo final en un plazo de 60 días, sentando las bases para el inicio inmediato de nuevas negociaciones técnicas", declararon los dos países mediadores, Qatar y Pakistán, en un comunicado conjunto emitido a primera hora del 22 de junio (hora local).
Estados Unidos e Irán también acordaron establecer un grupo de coordinación para la desescalada entre las partes y el Líbano, con el apoyo de mediadores, para garantizar el cumplimiento del acuerdo para poner fin a las operaciones militares en el Líbano.
Las negociaciones técnicas continuarán esta semana en Burgenstock.
Mientras se desarrollaban las negociaciones, el presidente estadounidense Donald Trump continuó emitiendo severas advertencias a Irán, incluyendo la posibilidad de reanudar los ataques aéreos si las conversaciones fracasaban. También afirmó que Estados Unidos podría tomar el control del estrecho de Ormuz si fuera necesario.
En respuesta a estas amenazas, la delegación iraní se negó a regresar a la sala de negociaciones, aunque se siguieron intercambiando mensajes a través de Qatar y Pakistán como intermediarios.
La semana pasada, Estados Unidos e Irán acordaron un memorando de entendimiento marco para sentar las bases de un proceso de negociación de 60 días sobre cuestiones pendientes, incluido el programa nuclear, la seguridad regional y las sanciones.
Fuente: https://baophapluat.vn/cac-dien-bien-moi-cua-xung-dot-trung-dong.html










