
Argentina venció a Cabo Verde por 3-2 tras 120 minutos de juego en el partido disputado la mañana del 4 de julio (hora de Vietnam). Sin embargo, centrarse únicamente en el marcador final sería injusto para la actuación del equipo africano. Fue un partido en el que Cabo Verde obligó a los vigentes campeones del mundo a luchar hasta el último minuto para asegurar su pase a la siguiente ronda, y merecen un gran respeto.
Tras el gol del empate de Cabo Verde, las cámaras de televisión captaron la expresión de sorpresa en el rostro del portero argentino Emiliano Martínez. "Dibu" ha sido durante mucho tiempo un símbolo de excelencia en la portería, desde el Mundial de 2022 hasta importantes campañas con la selección argentina y el Aston Villa. Sin embargo, en este partido, tuvo que recoger el balón de la red tras una precisa definición de Deroy Duarte. El disparo del número 14 de Cabo Verde superó a un defensor argentino antes de batir a Martínez, dándole el empate al equipo africano.
Quizás en ese momento Martínez se preguntó: "¿Qué está pasando?". Y no era solo su desconcierto. Los jugadores argentinos y millones de aficionados alrededor del mundo debieron estar igualmente sorprendidos de que un equipo pequeño como Cabo Verde, en su primera aparición en el escenario más importante del mundo, pudiera causar tantos problemas a los campeones defensores. Aún más sorprendente, el equipo africano no se derrumbó tras el gol inicial de Messi, sino que valientemente logró el empate para llevar el partido a la prórroga.

En el otro extremo del campo, el portero de Cabo Verde, Vozinha, continuó demostrando un nivel impresionante. Además del espectacular gol inicial de Messi, el guardameta nacido en 1986 frustró repetidamente a los delanteros argentinos con sus excelentes reflejos y posicionamiento. En particular, inmediatamente después del empate, Vozinha siguió brillando en los tiros libres de Messi, ayudando a Cabo Verde a forzar la prórroga de forma dramática.
En el primer tiempo extra, Cabo Verde no se rindió. Argentina parecía tener la victoria al alcance de la mano cuando Lisandro Martínez avanzó con fuerza y lanzó un potente disparo que puso el marcador 2-1 a su favor. Sin embargo, los africanos siguieron demostrando una increíble resistencia. No se desanimaron ni se dieron por vencidos, sino que respondieron rápidamente con otro gol espectacular para empatar el partido, obligando a Emiliano Martínez a recoger el balón de la red por segunda vez en el encuentro.

Pero Argentina es Argentina, y Messi sigue siendo Messi. Al entrar el partido en los últimos minutos de la segunda prórroga, el carácter y la clase de los campeones volvieron a brillar. En un momento decisivo, Argentina consiguió su tercer gol para culminar la emocionante remontada con una victoria por 3-2 tras 120 minutos. Messi continuó siendo fundamental con un tiro libre que generó una oportunidad de gol para su compañero, dándole a Argentina la ventaja en el momento justo.
Sin embargo, Cabo Verde se negó a rendirse. En los últimos 10 minutos de la segunda parte de la prórroga, protagonizaron una fuerte remontada, creando numerosas ocasiones de peligro frente a la portería de Dibu. Muchos aficionados argentinos contuvieron la respiración y solo respiraron aliviados cuando sonó el pitido final.
Cabo Verde se marcha con cierta tristeza, pero se fue con la frente en alto. Contra una poderosa Argentina, lucharon con valentía, disciplina y convicción. Para Argentina, fue una victoria reñida pero valiosa, pues demostró que ni siquiera los vigentes campeones del mundo pueden avanzar fácilmente en ningún torneo. Y si Messi vuelve a obrar un milagro, Cabo Verde habrá contribuido a escribir una de las historias más memorables del campeonato.
Fuente: https://cand.vn/cam-phuc-cape-verde-post815773.html








