
Muchos padres creen que los niños solo necesitan agua cuando tienen sed. Sin embargo, en realidad, cuando un niño siente sed, su cuerpo ya ha comenzado a deshidratarse.
En verano o cuando los niños son muy activos, aumenta el riesgo de deshidratación. Si no se detecta a tiempo, los niños pueden cansarse, agotarse y su salud puede verse afectada.
Aquí hay 7 señales de alerta de que su bebé podría estar deshidratado que los padres no deben ignorar.
1. Labios secos y agrietados
Este es uno de los signos más evidentes. Si los labios de un niño están inusualmente secos incluso cuando no está en un ambiente frío, los padres deben prestar atención a hidratarlos adicionalmente.
2. Orina oscura
La orina de color amarillo más oscuro o la disminución de la frecuencia urinaria pueden ser un signo de deshidratación en su hijo.
3. Los niños están cansados e inactivos.
La deshidratación puede provocar letargo en los niños, reducir sus niveles de energía y disminuir su entusiasmo por las actividades cotidianas.
4. La piel está más seca de lo normal.
Cuando el cuerpo no está suficientemente hidratado, la piel puede resecarse y perder elasticidad.
5. Irritabilidad o llanto frecuentes.
En los niños pequeños, la deshidratación a veces se manifiesta como irritabilidad, inquietud o inquietud sin una causa clara.
6. Ojos hundidos o secos
Los padres deben prestar especial atención si los ojos de su hijo parecen hundidos o si produce menos lágrimas al llorar.
7. Dolor de cabeza o mareos en niños mayores
Los niños mayores pueden quejarse de dolores de cabeza, mareos o dificultad para concentrarse cuando están deshidratados.
¿Qué hacer si sospecha que su hijo está deshidratado?
Los padres deben animar a sus hijos a beber agua a sorbos pequeños, a reponer líquidos con frecuencia a lo largo del día y a aumentar su consumo de frutas ricas en agua, como la sandía, las naranjas o las peras.
Si un niño presenta signos de letargo, fiebre alta, vómitos frecuentes o incapacidad para ingerir líquidos, debe ser llevado a un centro médico para que lo examinen.
No esperes a que tu hijo tenga sed para darle agua.
Muchos de los primeros síntomas de deshidratación se confunden fácilmente con el cansancio común. Prestar atención y asegurar una hidratación diaria adecuada es una forma sencilla de proteger la salud de los niños, especialmente durante el clima cálido.
Fuente: https://baoquangninh.vn/canh-bao-7-dau-hieu-be-dang-thieu-nuoc-3410193.html










