Sin embargo, además de los problemas ya mencionados, en las comunas y los barrios existen una serie de obstáculos menores, pero igualmente apremiantes, que requieren un cambio radical de mentalidad y de métodos de gobernanza a nivel local.
1. Un ejemplo típico se observa en el barrio de Khuong Dinh, donde el proyecto de inversión en la construcción de infraestructura técnica alrededor del lago Re Quat se ha retrasado más de 10 años debido a problemas de expropiación de terrenos, mientras que el lago Ha Dinh sufre una grave contaminación que afecta directamente el entorno vital de la población. Estas dos situaciones ponen de manifiesto un problema común. Si el comité local del Partido y el gobierno no intervienen de forma proactiva y abordan estos problemas con prontitud, la acumulación de problemas persistirá y se convertirá en un obstáculo para el desarrollo.
A diferencia de los proyectos a gran escala, que suelen estar sujetos a una estrecha supervisión o a presiones de instancias superiores, los problemas a nivel comunal y de barrio suelen ser dispersos y diversos, abarcando desde proyectos inconclusos y terrenos baldíos, hasta infracciones en la construcción, contaminación ambiental de estanques y lagos, y residuos domésticos. El denominador común de estos problemas es que, si bien no son de gran magnitud, están directamente relacionados con la vida cotidiana de la población.
Debido a su aparente insignificancia, muchos problemas se pasan por alto o se abordan con lentitud. Sin embargo, las consecuencias distan mucho de ser insignificantes, provocando el desperdicio de recursos terrestres, el deterioro de la calidad ambiental, la prolongación de conflictos e incluso la pérdida de confianza pública en la eficacia de la gestión estatal. En la práctica, muchos focos de conflicto social tienen su origen en problemas aparentemente específicos y localizados a nivel comunitario.
Un análisis más profundo revela que muchos problemas persistentes no solo se derivan de factores objetivos, sino que también están directamente relacionados con limitaciones en el pensamiento y los métodos de gestión a nivel local. En primer lugar, se observa una mentalidad pasiva, que se basa en las directrices de los superiores y carece de iniciativa para identificar y abordar los problemas desde el principio. Cuando los problemas se vuelven complejos, resolverlos no solo supone un desperdicio de tiempo y recursos, sino que también puede acarrear consecuencias sociales negativas.
Otro problema es que el mecanismo de rendición de cuentas aún no está claramente definido. En muchos casos, la responsabilidad se diluye dentro del colectivo, sin estar estrechamente vinculada al rol del líder. Esto genera problemas sin resolver que se prolongan durante muchos años.
La capacidad de coordinación y colaboración intersectorial a nivel comunal y de barrio también constituye una limitación. Cuestiones como la limpieza de terrenos, el control de la contaminación ambiental o las infracciones en materia de construcción involucran diversos ámbitos y requieren una estrecha coordinación entre los organismos. Sin un mecanismo de coordinación eficaz, el proceso de gestión se estancará.
2. En el contexto actual, las exigencias impuestas a las comunas y los distritos han cambiado radicalmente. El modelo de gobierno sin niveles intermedios ha situado a la ciudadanía en primera línea en la implementación de políticas. Al mismo tiempo, el creciente proceso de descentralización y delegación de autoridad ha otorgado a las comunas y los distritos mayor poder en la gestión del territorio, la ordenación de obras y el entorno urbano.
Esto también implica una mayor responsabilidad. Los niveles comunal y de barrio no pueden limitarse a la mera aplicación de la ley; deben evolucionar hacia un modelo de gobernanza local proactiva, flexible y eficaz. La presión del rápido desarrollo urbano, la demanda de una mejor calidad de vida y las crecientes expectativas de la ciudadanía hacen que la resolución oportuna de los problemas a nivel local sea un requisito indispensable.
Con base en la experiencia práctica anterior, se puede afirmar que los comités del Partido y las autoridades locales a nivel de comuna y distrito desempeñan un papel decisivo en la resolución de los obstáculos. Estos niveles son los más cercanos a la población, comprenden mejor la situación local y son capaces de detectar los problemas emergentes con anticipación. Si abordan los problemas de manera proactiva desde el principio, muchos de ellos no tendrán la oportunidad de convertirse en problemas mayores.
Al mismo tiempo, es a nivel comunitario donde se organizan directamente los diálogos, se moviliza a la población y se genera consenso social, un factor particularmente importante en cuestiones como la expropiación de terrenos o la gestión de infracciones. Además, el mantenimiento de la disciplina jurídica diaria, desde el control del orden de las obras hasta la gestión ambiental, depende fundamentalmente del papel de las autoridades municipales y de barrio. Esta es la primera línea de defensa en la gobernanza urbana.
Para responder a las exigencias de la nueva era, las comunas y los distritos deben transformar radicalmente su enfoque y sus métodos de gobierno. En particular, deben pasar de una mentalidad de "gestión administrativa" a una de "gobernanza proactiva". Esto requiere una revisión exhaustiva de los problemas pendientes en sus respectivas áreas, la creación de listas específicas y la clara definición de plazos y fechas límite para su resolución. Asimismo, es fundamental definir y asignar con precisión la responsabilidad del responsable de cada localidad, evitando respuestas vagas e ineficaces. Además, se requiere mayor transparencia y supervisión social. La divulgación pública del progreso en la resolución de problemas no solo impulsa la acción, sino que también fortalece la confianza ciudadana.
Es fundamental fortalecer la capacidad de implementación, desde la coordinación y la resolución de conflictos hasta la aplicación de la tecnología en la gestión local. El objetivo es perfeccionar el mecanismo de coordinación entre las comunas, los distritos y los organismos especializados para garantizar la resolución rápida y eficaz de los problemas intersectoriales.
La experiencia de casos como el de Khuong Dinh demuestra claramente que ningún problema es insignificante si no se aborda con prontitud. Por el contrario, cada problema que se resuelve por completo contribuye a liberar recursos, mejorar el entorno vital e impulsar el desarrollo.
Fuente: https://hanoimoi.vn/chuyen-doi-tu-duy-va-phuong-thuc-quan-tri-o-co-so-748216.html








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