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El cuadro "Chicas en el jardín" fue pintado por el renombrado artista Claude Monet. Foto: Wikipedia |
El manifiesto de un nuevo realismo
En 1866, tras haber comenzado esta labor a una edad relativamente temprana, Claude Monet se propuso un doble reto: pintar al aire libre y sobre un lienzo de gran tamaño.
En su jardín de Ville d'Avray, dispuso a cuatro jóvenes para dar a la escena un aire natural y elegante, al tiempo que se aseguraba de que la obra tuviera la coherencia y la lógica características de la pintura narrativa.
Nuevas ambiciones y métodos no convencionales
Para lograrlo, Monet ideó un ingenioso dispositivo: sujetó el gran lienzo a una polea y cavó una zanja debajo. De este modo, podía subir o bajar la sección pintada manteniendo la perspectiva. Al mismo tiempo, podía capturar los cambios de luz, asegurando la armonía de las figuras, ya fueran estáticas o dinámicas, con el mundo natural, inmutable y evocador.
Alrededor del eje central formado por el sendero y los troncos de los árboles, Monet sitúa a sus cuatro figuras en la parte inferior del cuadro. Si bien están bellamente representadas, las figuras principales conservan cierto aire de misterio: sus rostros aparecen parcialmente visibles y miran a lo lejos, o bien están ocultos por los colores de un ramo de flores o la tenue luz que se filtra bajo la sombra de un paraguas.
La clave no reside ahí, sino en la colorida luz del sol que se refleja en sus ropas, reflejando aparentemente cada matiz de la naturaleza alegre. Solo el camino a la derecha evoca el inmenso azul de las grandes nubes, pero es en los detalles de las flores y la ropa en la escena donde el espectador percibe, casi toca, el movimiento del aire y la luz.
Utilice lo ambiguo para aclarar lo tangible.
Protegida en silencio bajo una sombrilla, la joven estaba sentada en la hierba a la sombra de un árbol. Su amplia falda formaba un círculo brillante que parecía ondular a su alrededor; ajena a la presencia del artista, concentraba su atención en el ramo que sostenía en la mano. Detrás de ella, otras dos mujeres contemplaban en silencio un segundo ramo.
Finalmente, a la derecha, envuelta en las sombras e interrumpiendo la frágil quietud de la escena, la cuarta joven, con sus pasos apresurados, disipa la melancolía onírica creada por sus compañeras. En su vestimenta, el manejo de la luz crea degradados y matices, contrastando con el contraste entre zonas claras y oscuras, un rasgo distintivo de la vestimenta de su amiga en primer plano.
Detalles destacables
La joven sentada en primer plano no es otra que Camille, la pareja de Monet. Sin embargo, al observar con detenimiento el cuadro, se aprecia que también sirvió de modelo para los demás personajes. La modelo, con los trajes (alquilados para la ocasión) y las distintas poses, tenía como objetivo crear el efecto de un grupo de personajes formados a partir de una sola persona.
Fuente: https://znews.vn/thu-thach-kep-cua-monet-tao-kiet-tac-hoi-hoa-post1664798.html











