Tras una vida vagando por las calles, Minh Tan perdió mucho tiempo y energía, e incluso se agotó, pero también aprendió valiosas lecciones. Lo más admirable es que siempre mantuvo su integridad; incluso al caer en lo más bajo de la sociedad y experimentar todo tipo de dificultades, Minh Tan se sobrepuso para ganarse la vida con trabajo honesto.
Al leer la historia, los lectores podrían sentirse a veces abrumados por la gran cantidad de personajes con destinos diversos, la abundancia de subtramas ambientadas décadas atrás y el estilo narrativo que retrata vívidamente una vida cotidiana cruda. Sin embargo, esta cualidad única abre un mundo poco conocido para que los lectores exploren y aprendan sobre una época pasada. Esto es especialmente cierto en lo que respecta a las profesiones que Minh Tàn desempeñó, como la minería de oro y el trabajo en alcantarillado.
Aunque Minh Tan era increíblemente fuerte de carácter, su hijo era igualmente propenso a caer en la adicción. Esto era lo que más dolor y vergüenza le causaba. Intentó sacar a su hijo de la drogadicción de muchas maneras: desde rehabilitación en casa y su ingreso en centros de tratamiento hasta el uso de metadona… Este camino fue una larga historia llena de la paciencia y el amor de un padre. Y compartió sus experiencias para ayudar a otros en situaciones similares; al mismo tiempo, alzó la voz para advertir a quienes estaban en riesgo…
Minh Tan relaciona las drogas con "fantasmas" igualmente peligrosos que corrompen la moral y el carácter humanos: el "fantasma de la fama" y el "fantasma del dinero". Por lo tanto, "Lavarse las manos y deponer las espadas" no es solo una historia ligera sobre el mundo del hampa, sino que también contiene profundas lecciones y filosofías sobre cómo vivir y cómo ser una buena persona.
GATO MALDITA SEA
Fuente: https://baocantho.com.vn/con-lai-gi-sau-rua-tay-gac-kiem-a195212.html












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