
El Templo An Xa es un lugar de culto dedicado al Emperador de Jade, los Cinco Ancianos Inmortales y otras deidades celestiales y terrenales; dioses que, según la leyenda, ayudaron al pueblo a recuperar tierras, exterminar tigres, proteger los cultivos y traer la paz a los habitantes locales. Estas leyendas, vinculadas a la conquista de la naturaleza y la protección de la comunidad, contribuyen a la riqueza cultural y a los singulares valores humanísticos del festival.
El templo de An Xa no solo es famoso por su significado espiritual, sino que también es conocido como un sitio histórico que conserva numerosos artefactos raros y valiosos con un singular valor histórico y artístico. Dos ejemplos destacados son tesoros nacionales: un incensario de terracota y una pagoda de terracota, ambos con una exquisita artesanía que refleja el refinado sentido estético y la excepcional habilidad de los antiguos artesanos.

Lo que hace especial al Festival del Templo An Xá es su sistema de rituales y representaciones folclóricas impregnadas de leyenda. La parte ceremonial se organiza solemnemente con rituales tradicionales como ofrendas de incienso, sacrificios y procesiones, especialmente la del Emperador de Jade y los Inmortales Celestiales, los Inmortales Terrenales y los Cinco Inmortales Ancianos, una característica singular que no se observa en otros festivales de la región. Durante los días del festival, los lugareños tejen figuras de bambú de los Inmortales Celestiales y Terrenales, de casi 5 metros de altura, para pasearlas por la aldea, expresando así su reverencia por las deidades que han protegido a los aldeanos y, al mismo tiempo, transmitiendo sus esperanzas de paz y prosperidad nacional, así como de un clima favorable.

Lo más singular de todo es la representación de la "caza del tigre" que tiene lugar la tarde del octavo día del cuarto mes lunar. La representación recrea la leyenda de una madre y su hijo, junto con el rey Lu Quoc Dai Vuong y tres hombres poderosos enviados por el Emperador de Jade para matar a un tigre feroz y salvar al pueblo. La atmósfera de este teatro popular, a la vez sagrada y vibrante, retrata vívidamente las aspiraciones de las antiguas comunidades agrícolas por dominar la naturaleza y proteger su vida pacífica.
El festival culmina la noche del 12 del cuarto mes lunar con un ritual místico de apagado de velas. Todas las velas del templo y sus alrededores se apagan entre el croar de las ranas, creando una atmósfera sagrada y mística, rica en creencias populares. Este ritual no solo tiene un significado espiritual, sino que también refleja la estrecha conexión entre la vida de los habitantes de la región del Delta del Norte y la naturaleza.
Con su singular valor histórico, religioso, arquitectónico y folclórico, el templo An Xa no solo es un valioso patrimonio cultural del pueblo de Hung Yen, sino también un atractivo destino para los turistas que desean explorar la cultura tradicional. Es, además, un vívido testimonio de la perdurable vitalidad de las fiestas folclóricas en la vida comunitaria actual, contribuyendo a la preservación y difusión de la identidad cultural nacional a través de las generaciones.
Fuente: https://hungyentourism.com.vn/dac-sac-le-hoi-den-an-xa-c21991.html










