
La Dra. Nguyen Thi Thu Phuong, profesora asociada y directora del Instituto de Cultura, Artes, Deportes y Turismo de Vietnam, considera que Vietnam posee numerosas ventajas para el desarrollo de su industria cultural, desde abundantes recursos culturales hasta un sólido proceso de transformación digital. Sin embargo, según la Dra. Phuong, si bien estamos preparados, aún no hemos generado el impulso necesario para el desarrollo de la industria cultural.
Esta evaluación refleja en parte el estado actual de la industria cultural de Vietnam. Contamos con un patrimonio, una identidad y elementos culturales únicos, forjados a lo largo de generaciones, pero la transformación de estos valores en productos creativos aún no está a la altura de su potencial. Mientras tanto, el desarrollo tecnológico abre un nuevo camino, donde la cultura no solo se conserva, sino que también puede recrearse y difundirse mediante métodos más modernos.
La digitalización no se limita a almacenar documentos en un entorno electrónico. Más importante aún, es el proceso de transformar los valores culturales en fuentes de datos que pueden conectarse, compartirse y explotarse. Cuando el patrimonio se digitaliza, cuando los recursos históricos y culturales se estandarizan, pueden convertirse en materia prima para el cine, el turismo , la edición, los videojuegos, la animación y muchos otros campos creativos.
Muchas industrias creativas actuales requieren una plataforma de datos culturales suficientemente amplia y fiable. El turismo necesita datos para crear experiencias enriquecedoras, en lugar de limitarse a promocionar destinos. El cine, los videojuegos y la animación requieren fuentes de información auténticas para desarrollar productos con características únicas. Por lo tanto, los datos no son solo una herramienta de almacenamiento, sino que se están convirtiendo gradualmente en la infraestructura de la economía creativa.
Sin embargo, la tecnología no es la única solución. Detrás del análisis de datos subyace la cuestión de cómo percibimos e invertimos en cultura. El director Nguyen Quang Dung sostiene que la industria cultural debe considerarse de manera diferente a los sectores económicos tradicionales, ya que «invertir en cultura no genera beneficios inmediatos». El valor de la cultura no suele medirse por los ingresos inmediatos, sino que se refleja a largo plazo en la imagen nacional, el atractivo turístico, la marca nacional y el poder blando.
Para Vietnam, el pilar fundamental sigue siendo la identidad cultural. Sin embargo, esta difícilmente se convertirá en una fortaleza si simplemente se conserva. En la era digital, la identidad necesita conectarse con la tecnología, transformarse en datos y recrearse en productos creativos que satisfagan las necesidades del público actual. Solo cuando los valores culturales se integren en el flujo de la vida contemporánea de nuevas formas podrán perdurar, difundirse y generar valor.
El rico patrimonio cultural de Vietnam ha estado presente desde hace mucho tiempo en su historia, su cultura y su vida comunitaria. Para aprovechar estos recursos, se necesita algo más que afirmar su potencial. Es fundamental un ecosistema lo suficientemente abierto como para conectar datos, fomentar la creatividad y que la identidad vietnamita se convierta en la base de productos culturales competitivos. Solo así la industria cultural podrá convertirse en un verdadero motor del desarrollo del país.
Fuente: https://bvhttdl.gov.vn/danh-thuc-nhung-mo-vang-van-hoa.htm







