Al asumir el cargo, Ancelotti afirmó que no pretendía transformar a Brasil en un equipo europeo, pero tampoco quería que sus jugadores se centraran demasiado en el baile de samba sobre el terreno de juego. Si bien estaba decidido a no abandonar el juego técnico, Ancelotti hizo mayor hincapié en desarrollar un enfoque táctico italiano pragmático y eficaz.
En lugar de basar su juego en un solo jugador, Ancelotti busca que todos participen más en la defensa y el movimiento, con el objetivo de conseguir su sexto título mundial. Sin embargo, en su partido inaugural contra Marruecos (14 de junio, hora de Vietnam), Brasil solo logró un decepcionante empate 1-1. Si bien un empate contra un equipo que llegó a las semifinales del Mundial de 2022 no puede considerarse un desastre, es el desempeño del equipo de Ancelotti lo que preocupa a los aficionados de la Seleção.
Bajo la dirección de Ancelotti, Brasil carecía de espontaneidad y creatividad; no se apreciaban las combinaciones de pases fluidos ni el estilo de ataque enérgico. En cambio, eran un equipo descoordinado, frecuentemente sorprendido por sus rivales. Por el contrario, Marruecos, bajo la dirección del entrenador belga Mohamed Ouahbi, jugó mejor y gozó de mayor popularidad entre los aficionados.
Si Ancelotti pretendía construir una selección brasileña con el estilo pragmático del fútbol italiano, parece que sus cálculos fueron erróneos. Marruecos, de hecho, es un equipo con una excelente organización táctica, una formación compacta, una defensa disciplinada y transiciones perfectas entre fases de juego. De hecho, si hubieran aprovechado sus oportunidades, Marruecos bien podría haber conseguido la victoria contra el equipo de Ancelotti.
Un empate contra Marruecos no basta para juzgar a un Brasil bajo la dirección de Ancelotti. Sin embargo, a pesar del énfasis en la disciplina, que puede generar limitaciones emocionales, Brasil mostró falta de equilibrio en muchos momentos. En particular, los numerosos problemas en el mediocampo y la falta de cohesión en su juego deben abordarse pronto. Además, si bien el equipo de Ancelotti sigue siendo uno de los principales aspirantes al título del Mundial de 2026, la incapacidad de mantener la esencia brasileña en el terreno de juego representa una gran pérdida para los hinchas de la Seleção.
Fuente: https://baodanang.vn/dau-roi-dieu-nhay-samba-3340504.html






