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Kevin De Bruyne está bajo mucha presión tras los dos empates de Bélgica en el Mundial de 2026. |
Dos empates contra Egipto e Irán han sometido a la selección belga a una presión considerable de cara al Mundial de 2026. El equipo de Rudi Garcia se mantiene invicto, pero sus actuaciones poco inspiradas y la ineficacia de sus porteros han generado una creciente impaciencia en la prensa local.
El partido contra Nueva Zelanda en el último encuentro de la fase de grupos se ha convertido en una tarea obligatoria para los "Diablos Rojos". Bélgica no solo necesita ganar, sino también una victoria contundente para recuperar la confianza tras dos actuaciones decepcionantes.
La mayor presión recae ahora mismo sobre Kevin De Bruyne. El centrocampista, que está a punto de cumplir 35 años, es visto como un símbolo del estancamiento de Bélgica. En la plantilla de García, Courtois es uno de los pocos jugadores que rinde a un nivel aceptable. El resto, especialmente los líderes ofensivos, no han estado a la altura de las expectativas.
De Bruyne estrelló el balón contra el poste en el partido contra Egipto, pero esa fue probablemente su contribución ofensiva más significativa desde el inicio del torneo. Lo que queda es la imagen de un jugador que se esfuerza pero carece de efectividad, que quiere motivar al equipo pero ya no marca la diferencia como antes.
La decepción que rodea a De Bruyne no es casual. Al centrocampista se le recuerdan sus discretas actuaciones en la Eurocopa 2024 y el Mundial de 2022, donde Bélgica fue eliminada en la fase de grupos. Tras su salida del Manchester City y su declive en el Napoli, De Bruyne sigue enfrentándose a interrogantes sobre el final de su carrera.
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Bélgica necesita que sus jugadores clave brillen contra Nueva Zelanda para mantener vivas sus esperanzas de clasificarse. |
No solo De Bruyne, sino también Romelu Lukaku, se encuentran entre los criticados por la afición. Los seguidores belgas esperan que jugadores clave se pronuncien en el momento oportuno para sacar al equipo de esta difícil situación. Para una generación que alguna vez tuvo grandes expectativas, otro Mundial decepcionante sería un duro golpe para la fe de los aficionados.
El empate contra Irán no hizo más que aumentar el ambiente sombrío. Bélgica disparó 23 veces, pero no logró marcar ni un solo gol. Ibrahimovic, en su papel de comentarista televisivo, comentó sarcásticamente que casi se quedó dormido en la primera parte y que "se durmió de verdad" en la segunda. Este comentario reflejó la monotonía en el estilo de juego de los Diablos Rojos, a pesar de sus numerosas oportunidades de gol.
En este contexto, Jeremy Doku nos trae una buena noticia. El jugador del Manchester City se convirtió en padre recientemente y regresa a Seattle tras un viaje apresurado, con el objetivo de estar en forma para el partido contra Nueva Zelanda.
Bélgica tiene pocas opciones. Necesita que De Bruyne, Lukaku y otros líderes estén en plena forma para su último partido de la fase de grupos. Si no logran vencer a Nueva Zelanda, el Mundial de 2026 podría convertirse en otro triste capítulo en el declive de la generación dorada de futbolistas belgas.
Fuente: https://znews.vn/de-bruyne-thanh-tam-diem-chi-trich-post1662716.html
































































