Las escuelas, como microcosmos de la sociedad, no pueden permanecer al margen de esta tendencia global. Sabemos que las principales herramientas para la digitalización en la enseñanza y las actividades educativas de los estudiantes son, fundamentalmente, el uso de dispositivos como teléfonos inteligentes, iPads, tabletas y calculadoras.
La digitalización ayuda a personalizar el apoyo al aprendizaje, potenciando la autonomía y las habilidades de autoaprendizaje de los estudiantes. Las aplicaciones interactivas, los juegos educativos y el contenido didáctico, a través de vídeos y audios de alta calidad, hacen que el aprendizaje sea más dinámico, atractivo y cautivador, especialmente para los jóvenes. Actualmente, existen numerosas aplicaciones valiosas para aprender idiomas extranjeros o introducir asignaturas, lo que impulsa la innovación en los métodos de enseñanza y aprendizaje. La aplicación de la inteligencia artificial (IA) (GenAI, ChatGPT) mejorará significativamente el proceso de enseñanza y aprendizaje, personalizando así la experiencia. ChatGPT es una potente herramienta de IA que actúa como un asesor experto para el aprendizaje experiencial de los estudiantes.
La digitalización permite aprender en cualquier momento y lugar, sin limitaciones de espacio ni tiempo. Facilita un acceso rápido y completo a la información relevante, ahorrando tiempo y reduciendo la necesidad de imprimir y usar libros en papel. Las calculadoras también ahorran tiempo a los estudiantes al realizar cálculos aritméticos y algebraicos, así como al consultar rápidamente fórmulas y formularios.
Además, facilita la comunicación y la cooperación entre profesores, alumnos y sus padres de forma rápida y para un gran número de estudiantes. También ayuda a controlar la asistencia y el progreso, así como a evaluar periódicamente el aprendizaje de cada alumno.
Se puede afirmar que el uso de dispositivos digitales en la educación no solo mejora la calidad del aprendizaje, sino que también ayuda a los estudiantes a desarrollar habilidades esenciales para el futuro en un mundo cada vez más dependiente de la tecnología. Y lo positivo es que esta tendencia es irreversible.
Sin embargo, el mayor problema y desafío radica en la dificultad de gestionar la participación de los estudiantes en el entorno digital. Entre las consecuencias negativas se incluyen la adicción a la tecnología, la disminución de la creatividad, la reducción de la interacción social y el debilitamiento de las relaciones con familiares y amigos. Esta distracción y el tiempo perdido en aplicaciones, juegos o redes sociales pueden provocar un deterioro de las habilidades para la vida y del rendimiento académico. Esto sin mencionar los efectos negativos en la salud, como problemas oculares, de columna, del sistema musculoesquelético, de la calidad del sueño, ansiedad, depresión, estrés o aislamiento social debido a la falta de interacción cara a cara.
Por lo tanto, se necesitan métodos viables para guiar a los estudiantes en su participación en las futuras tendencias tecnológicas. Lo más importante es fortalecer la educación para cambiar las percepciones y, en consecuencia, el comportamiento de los estudiantes. En particular, las familias y las escuelas deben trabajar en estrecha colaboración para guiarlos. Cultivar un estilo de vida adecuado para un entorno tecnológico debe comenzar desde temprana edad, para que los estudiantes desarrollen autocontrol, responsabilidad e inteligencia en un entorno digitalmente avanzado.
Fuente: https://daidoanket.vn/de-hoc-sinh-khong-nghien-cong-nghe-10290187.html






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