Este evento marca el comienzo de una nueva fase, con renovado entusiasmo, que infunde confianza en resultados positivos: mejores servicios para los ciudadanos y las empresas, y un entorno más favorable para el desarrollo nacional.
Esta revolución en la reorganización del aparato y las unidades administrativas es una revolución con visión estratégica, orientada a construir un aparato "ágil, eficiente, eficaz y efectivo", preparado para satisfacer todas las necesidades de desarrollo del país en la nueva era.
En este camino, pueden surgir desafíos prácticos, pero el amplio consenso popular constituye un fundamento crucial que infunde fuerza y confianza en el éxito. El presidente Ho Chi Minh enfatizó en una ocasión: «Unidad, unidad, gran unidad. Éxito, éxito, gran éxito». Sus enseñanzas siguen siendo invaluables y sumamente relevantes para la reestructuración de funciones y tareas, la reducción de niveles intermedios, la eliminación de duplicidades y el mejor servicio a la nación y al pueblo.
La armoniosa confluencia de la voluntad del Partido y las aspiraciones del pueblo ha generado un amplio consenso social, impulsando la unidad nacional, un factor crucial para el éxito del proceso de reforma. Un claro ejemplo es el índice de aprobación, cercano al 96%, de los proyectos de reestructuración y fusión a nivel provincial y comunal.
Una encuesta realizada por el Instituto de Investigación para el Desarrollo de Ciudad Ho Chi Minh reveló que más del 50% de los funcionarios de la ciudad están dispuestos a renunciar, incluso sin estar sujetos a recortes de personal. Estas cifras tan significativas demuestran un profundo sentido de responsabilidad y solidaridad por el bien común. Este es uno de los pilares fundamentales para que todo el país avance hacia el hito histórico del 1 de julio, completando la reestructuración a nivel comunal antes del 15 de julio y a nivel provincial antes del 15 de agosto, según la hoja de ruta establecida.
Históricamente, nuestro país ha reorganizado repetidamente su aparato administrativo y ha obtenido ciertos resultados. Sin embargo, esta reorganización es de naturaleza revolucionaria, con un alcance más amplio, profundo y definido que nunca, como una "campaña histórica en tiempos de paz". La reducción del número de unidades administrativas a nivel comunal de 10 035 a poco más de 3320 (una reducción del 66,91 %), el número de unidades a nivel provincial de 63 a 34 y la supresión de 694 unidades administrativas a nivel distrital representan una transformación sin precedentes.
En sus declaraciones, el secretario general To Lam afirmó que esta política es "muy correcta, muy apropiada y acorde con la voluntad del Partido y las aspiraciones del pueblo". Asimismo, el secretario general To Lam hizo hincapié en que el objetivo de la prosperidad no se limita al crecimiento económico , sino que también implica la capacidad de crear una sociedad más segura, justa y feliz para todos los ciudadanos, garantizando que nadie se quede atrás.
Las reformas que nuestro país está llevando a cabo están generando beneficios tangibles e inmediatamente perceptibles, contribuyendo a la consecución del objetivo de la prosperidad. Según los cálculos del Comité Organizador Central, tras la reestructuración y reducción de la plantilla, se prevé que el presupuesto estatal disminuya en aproximadamente 38.100 millones de VND anuales entre 2026 y 2030, sin incluir los ahorros derivados de gastos operativos como electricidad, agua, oficinas y reuniones. Este recurso financiero se invertirá en la implementación de políticas de bienestar social y en la mejora de la calidad de vida de la población.
Para que estos beneficios lleguen realmente a la población, la calidad del personal desempeña un papel fundamental. Esto requiere establecer e implementar un mecanismo de supervisión riguroso y una evaluación justa y objetiva de los funcionarios. Quienes no cumplan con sus funciones deberán ser reemplazados. Aquellos con logros sobresalientes deberán ser ascendidos.
Al descartar a las personas incompetentes y valorar a las talentosas y dedicadas, se creará un fuerte incentivo para que los funcionarios se esfuercen, contribuyan y demuestren su valía. Los funcionarios dedicados y profesionales garantizarán el buen funcionamiento del sistema, manteniéndose cerca de la ciudadanía. Como resultado, los ciudadanos se beneficiarán de servicios públicos de alta calidad y oportunos, con procedimientos administrativos más sencillos y transparentes, lo que contribuirá a fortalecer la confianza y el consenso en toda la sociedad.
Además, esta revolución facilita la asignación de recursos adicionales para el bienestar social integral. Esto se debe a que, al utilizar los recursos financieros de manera más eficiente, se satisfacen mejor las necesidades básicas y esenciales de la población, como la modernización de hospitales y escuelas, la mejora del equipamiento médico y el perfeccionamiento de médicos, enfermeros y docentes.
Además, políticas como la exención de las tasas de matrícula y la eliminación de los gastos médicos aportan beneficios prácticos que la población notará claramente. Estos son aspectos importantes que demuestran que la política de simplificación de la administración pública también busca mejorar la calidad de vida de la población, lo que le ha valido un amplio respaldo de todos los sectores de la sociedad.
La reestructuración del aparato gubernamental es una decisión histórica. Con el objetivo final de la prosperidad nacional y la felicidad del pueblo, tenemos todo el derecho a depositar nuestra plena confianza en un sistema político transparente, ágil y eficiente. Este sistema servirá mejor a los intereses del pueblo y garantizará el desarrollo sostenible del país, para que juntos podamos construir un Vietnam cada vez más próspero, floreciente, civilizado y feliz.
Fuente: https://www.sggp.org.vn/dong-thuan-huong-den-phat-trien-phon-vinh-post801718.html






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