No sorprende que el antiguo acuerdo comercial fuera firmado por ambas partes en el año 2000. Ahora, la situación para la UE y México ha cambiado significativamente y es fundamentalmente diferente a la de antes, por lo que ambos socios deben reevaluarse mutuamente.

La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum estrecha la mano de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en el Palacio Nacional de México el 22 de mayo de 2026.
Foto: Reuters
En virtud del nuevo acuerdo comercial, México prácticamente no aplica aranceles a los productos de la UE. Este trato preferencial es único en el panorama general de las relaciones económicas exteriores de México. La UE también otorga a México ventajas especiales en materia de acceso a mercados y cooperación en transferencia de tecnología.
Ambas partes cooperan en cuestiones de importancia estratégica mutua y acorde con la época, como garantizar la seguridad energética, la cadena de suministro de elementos de tierras raras y metales preciosos, y la transformación digital y la transición ecológica.
Ambas partes se están redescubriendo mutuamente, ya que la situación global actual y los desafíos que enfrentan las hacen más valiosas la una para la otra. Para México, la UE es su segundo socio económico y comercial más importante después de Estados Unidos. La UE, a su vez, puede aprovechar los acuerdos comerciales de México con Estados Unidos y Canadá para acceder y penetrar en el mercado norteamericano.
Tanto la UE como México se han visto envueltos en una guerra arancelaria proteccionista impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump, y ambos han enfrentado dificultades por parte de Washington. Establecer una nueva alianza mediante la modernización del antiguo acuerdo comercial bilateral constituye una estrategia de defensa eficaz en el contexto actual.
Fuente: https://thanhnien.vn/eu-mexico-phat-hien-lai-doi-tac-185260524224006096.htm







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