Desde el Parlamento Europeo en Bruselas, Bélgica, la actriz de Hollywood Cate Blanchett se ha asociado con la organización sin ánimo de lucro RSL Media para lanzar la herramienta gratuita en línea Registro de Consentimiento Humano, que permite a artistas e individuos decidir de forma proactiva si se permite que la IA utilice sus imágenes, voces, movimientos u otras características identificativas.
No es casualidad que una actriz ganadora de dos premios Óscar dedique tanto tiempo a un proyecto tecnológico. Según Cate Blanchett, en la era de la IA, la identidad de cada persona también constituye una forma de propiedad intelectual, y el consentimiento debe ser el principio fundamental antes de que cualquier sistema de IA pueda explotar los datos.
En lugar de oponerse a la IA, el proyecto busca crear una «infraestructura de consentimiento» donde las personas puedan elegir públicamente tres niveles: permitir su uso, permitir su uso condicional (como exigir un pago o el reconocimiento de los derechos de autor) o rechazarlo por completo. Esta información conformará una base de datos transparente a la que podrán recurrir los desarrolladores de IA y las plataformas digitales al utilizar los datos.

Cabe destacar que cualquier persona, desde estrellas de cine y otros profesionales (artistas, músicos, escritores, creadores de contenido) hasta usuarios comunes de internet, puede registrarse. En el futuro, la plataforma busca proteger obras de arte, personajes de ficción y marcas registradas. Este es un enfoque novedoso: en lugar de depender únicamente de litigios tras la violación de derechos, permite establecer límites desde el principio. La iniciativa ha recibido el apoyo de personalidades destacadas como Javier Bardem, Tom Hanks, Meryl Streep, Helen Mirren, Viola Davis y el director Steven Soderbergh.
La aparición del Registro de Consentimiento Humano indica que el debate sobre la IA está entrando en una nueva fase. Si bien antes la atención se centraba en el poder de la IA, ahora el énfasis se desplaza hacia los principios que deben regir su funcionamiento. A medida que avanza la tecnología, el valor del consenso cobra mayor importancia, ya que la creatividad nace de los datos, pero también de la personalidad, las emociones y las características únicas de cada individuo.
La decisión de una destacada estrella de Hollywood de defender los derechos individuales transmite un mensaje que invita a la reflexión. El futuro de la IA no solo estará determinado por algoritmos cada vez más inteligentes, sino también por la valentía de los seres humanos para defender su derecho a la autoría de su identidad. En la actual revolución tecnológica, el derecho a decir «sí» o «no» se convertirá en el pilar fundamental para la coexistencia de la innovación y la creatividad.
Durante un diálogo en el Parlamento Europeo, el director Soderbergh enfatizó que esto no es una ley ni una barrera para la IA, sino más bien un mecanismo persuasivo para que la tecnología se desarrolle de manera respetuosa con los seres humanos. Este mensaje también coincide con la dirección que ha tomado la Unión Europea tras la promulgación de la Ley de IA, el primer marco jurídico integral del mundo para la inteligencia artificial.
Fuente: https://www.sggp.org.vn/giu-quyen-dong-thuan-post859544.html








