• LA LUZ DE HO CHI MINH GUÍA NUESTRO CAMINO
  • La ética de Ho Chi Minh : un brillante símbolo de cultura.
  • EL PENSAMIENTO DE HO CHI MINH ILUMINA LA TRAYECTORIA DE DESARROLLO DEL PAÍS

Durante casi diez años viajando por diferentes continentes, se sumergió en la vida de la clase trabajadora, observando directamente las realidades de la vida social en países capitalistas y coloniales, y estudiando las principales revoluciones alrededor del mundo . Fue a partir de esta rica experiencia práctica que llegó al marxismo-leninismo, encontrando el camino hacia la liberación nacional en la trayectoria de la revolución proletaria. Esta elección, de gran trascendencia histórica, abrió un nuevo rumbo para la nación vietnamita, poniendo fin a una crisis de décadas respecto al camino hacia la salvación nacional.

El viaje para encontrar una manera de salvar al país y elegir el camino de la revolución proletaria.

Nacido y criado en un país oprimido y explotado por el colonialismo francés, Nguyen Tat Thanh fue testigo del sufrimiento y la opresión que padecía el pueblo. Mientras tanto, los movimientos patrióticos, a pesar de su vigor y diversidad, fracasaron, lo que provocó una crisis en la revolución vietnamita respecto al camino hacia la salvación nacional. Ante esta situación, la pregunta que se planteó a Nguyen Tat Thanh y a la juventud de aquella época fue: ¿Qué camino debían seguir para salvar al país y liberar a la nación?

Desde su temprana infancia, absorbió las mejores tradiciones, especialmente las patrióticas de su nación y patria. Mientras estudiaba en la escuela primaria de Vinh, Nguyen Tat Thanh prestó atención al lema de la revolución burguesa francesa: «Libertad, igualdad y fraternidad». Este lema le brindó una nueva perspectiva. En particular, la profunda influencia de su familia, con su espíritu patriótico y amor por el pueblo, y las conversaciones entre su padre, Nguyen Sinh Sac, y otros intelectuales patriotas, lo impulsaron a buscar un nuevo camino hacia la salvación nacional. Si bien admiraba profundamente los movimientos patrióticos liderados por sus predecesores revolucionarios, no compartía sus métodos.

Gracias a su agudo intelecto, su perspicacia política y la guía de su padre (Nguyen Sinh Sac, un alto funcionario), Nguyen Tat Thanh decidió ir a Occidente, al corazón mismo del colonialismo, para "verlo con sus propios ojos" y luego regresar a su patria para ayudar a su pueblo a recuperar la independencia nacional.

Tras un periodo de preparación, el 5 de junio de 1911, el buque Almirante Latouche Tréville zarpó del puerto de Nha Rong, llevando consigo al joven patriota Nguyen Tat Thanh y sus grandes ambiciones y aspiraciones: la independencia de la patria y la libertad de su pueblo. Esto marcó un nuevo punto de inflexión en su vida y en su trayectoria revolucionaria.

El barco Amiral Latouche Tréville, donde Nguyen Tat Thanh trabajaba como ayudante de cocina cuando abandonó su patria para buscar la manera de salvar al país. (Foto de archivo)