En la fase de grupos, los equipos de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) generaron gran entusiasmo y esperanza de dar un giro inesperado en este Mundial. Sin embargo, al final de la fase de grupos, solo 2 de los 9 equipos avanzaron a la ronda eliminatoria como segundos de grupo, mientras que 5 equipos terminaron últimos en sus respectivos grupos. En octavos de final, Japón, el equipo líder, cayó ante Brasil a pesar de un inicio prometedor y de haber tomado la delantera, perdiendo en el tiempo de descuento.
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| El partido entre Senegal y Bélgica fue emocionante, con la selección europea saliendo victoriosa. Foto: AP |
Con una destacada actuación de los equipos africanos, 9 de cada 10 se han clasificado para los octavos de final. Este alto porcentaje de equipos que avanzan de la fase de grupos ha generado expectativas entre los aficionados, quienes esperan que muchos equipos revelación lleguen lejos en el torneo, al igual que Marruecos en 2022. Sin embargo, con solo dos tercios de los partidos de dieciseisavos de final disputados, la diferencia en habilidad, experiencia y aplomo entre los equipos africanos y sus homólogos europeos y sudamericanos sigue siendo considerable.
En general, los equipos africanos no son inferiores a los europeos en cuanto a físico, condición física, técnica, táctica, velocidad, etc. Muchas de sus estrellas juegan en los mejores clubes del continente, perfeccionando sus habilidades en un entorno futbolístico de alto nivel a diario. La mayoría de los equipos africanos comienzan bien, generando una presión considerable y, a menudo, desorientando a sus oponentes. Pero más allá de estas cualidades, lo que les falta a los equipos africanos es serenidad y cálculo pragmático. Necesitan un "ADN ganador" en los partidos importantes. Cabe destacar que los tres equipos africanos más esperados —la República Democrática del Congo, Costa de Marfil y Senegal— experimentaron momentos decisivos en el minuto 86, que finalmente los llevaron a la derrota. La derrota de Senegal ante Bélgica fue la más lamentable, ya que ganaban 2-0 hasta el minuto 85, pero terminaron perdiendo 2-3.
Los equipos africanos pueden tener buena calidad, técnica y experiencia internacional, algo que quedó patente en los primeros compases del partido. Sin embargo, para ganar partidos importantes y avanzar, necesitan un equipo más sereno y pragmático. Todavía juegan con mucha emoción, instinto y la ingenuidad de jugadores que siempre buscan atacar y resolver el partido de la forma más directa posible.
Para la mayoría de las selecciones africanas, la experiencia en el Mundial de 2026 representa una valiosa lección. Ya cuentan con una sólida base en cuanto a plantilla, un rápido desarrollo y numerosos jugadores de talla mundial. Lo que les falta es astucia táctica, serenidad y la capacidad de gestionar el partido en los momentos cruciales.
Teniendo en cuenta la realidad del fútbol asiático y africano, el dicho "la forma es temporal, la clase es permanente" se cumple a la perfección cuando se aplica a las rondas eliminatorias del Mundial de 2026.
Fuente: https://www.qdnd.vn/the-thao/worldcup-2026/khac-biet-o-dang-cap-1047513




























































