
Para las parejas jóvenes que siguen la tendencia DINK, los hijos no son necesarios, ¡pero un perro es imprescindible! - Imagen creada por IA
Esta tendencia, que antes se consideraba egoísta e irresponsable, ahora es vista por muchas parejas jóvenes que la apoyan abiertamente, considerándola una estrategia inteligente de supervivencia ante la creciente presión socioeconómica .
1. El aspecto positivo de las parejas DINK es su practicidad y empoderamiento personal. Con dos fuentes de ingresos estables, tanto del marido como de la mujer, las parejas DINK tienen una gran capacidad financiera: ahorros rápidos, autoinversión (estudiar en el extranjero, emprender un negocio, etc.) y disfrutar de una alta calidad de vida ( viajes frecuentes, vivienda cómoda, atención médica, mascotas como alternativa a los hijos, etc.).
Como muestra de su gusto por un estilo de vida de alta calidad, un aspecto destacado es su considerable gasto en viajes, entretenimiento y aficiones personales. Viajan con frecuencia al extranjero o disfrutan de destinos lujosos, asisten a festivales de música , cenan en restaurantes de alta gama o tienen citas extravagantes, considerándolo como una forma de "vivir la vida al máximo" sin las limitaciones del cuidado de los hijos ni las preocupaciones por el costo de criarlos.
Podrían presumir de viajes largos, compras compulsivas de ropa de diseñador y mascotas a las que tratan como hijos, llegando incluso a hablar de parejas con dos ingresos, sin hijos y con un perro.
2. Priorizan sus carreras y mantienen un matrimonio estable sin la carga de criar hijos, lo cual resulta cada vez más costoso debido a los gastos de educación, atención médica y vivienda. Las parejas sin hijos (DINK, por sus siglas en inglés) permiten que ambos cónyuges dediquen tiempo a su trabajo y progresen más rápido (sin largas bajas por maternidad, sin preocupaciones por hijos enfermos, sin tiempo dedicado a los hijos...).
Podrían emprender un negocio juntos o trabajar como autónomos, concibiendo el matrimonio como una forma de compañerismo y de compartir, más que como la formación de una familia tradicional. Muchas parejas declaran abiertamente: «Nos casamos para ser felices juntos, no para tener hijos», por lo que simplemente cocinan juntos, hacen ejercicio juntos o viajan solos.
En cierta medida, ante el vertiginoso aumento del costo de vida, los precios exorbitantes de la vivienda y la feroz competencia laboral, las parejas DINK (sin hijos en el trabajo) actúan como un escudo, ayudándoles a evitar el agotamiento financiero y a mantener su calidad de vida y su bienestar personal. Recientemente, algunos miembros de este grupo han comenzado a adaptarse, optando por no tener hijos, pero planificando su atención médica en la vejez, contratando seguros o apoyando a sus familiares y hermanos. Podría decirse que ser DINK no es un rechazo total, sino más bien una reacción a la difícil situación económica.
3. Sin embargo, el fenómeno DINK (Dinance, No Marriage, No Marriage) está contribuyendo a una fuerte caída en la tasa de natalidad (por ejemplo, Ciudad Ho Chi Minh tendrá solo alrededor de 1,42 hijos por mujer entre 2023 y 2025, por debajo del nivel de reemplazo de 2,1), acelerando el envejecimiento de la población y provocando una escasez de mano de obra joven en un futuro próximo (muchos pronósticos predicen que esto ocurrirá entre 2030 y 2040). Sin mencionar que la sociedad vietnamita tradicional todavía considera tener hijos y perpetuar el linaje familiar una responsabilidad moral, por lo que muchas parejas DINK se enfrentan a críticas de familiares y parientes, lo que genera conflictos generacionales.
Algunas personas se arrepienten de su decisión con el paso de los años, cuando su salud se deteriora y no pueden cuidar de sus hijos, algo que las parejas sin hijos sacrificaron por su libertad actual. Además, no todos pueden mantener un matrimonio duradero sin hijos. Algunos estudios sugieren que la presión por no tener hijos puede debilitar las relaciones si carecen de objetivos compartidos a largo plazo.
El modelo DINK (Vida Independiente sin Hijos) puede ser una opción progresista, que permite a los jóvenes vivir con libertad y responsabilidad consigo mismos y con sus parejas, pero también refleja las presiones de la vida que pueden hacerles dudar a la hora de tener hijos. Dado el rápido envejecimiento de la población vietnamita, es necesario analizar el modelo DINK con perspectiva.
Si bien es importante respetar las decisiones individuales, se necesitan políticas que apoyen a las familias jóvenes para que logren un equilibrio entre la libertad personal y la responsabilidad social. Solo así esta tendencia podrá contribuir a la construcción de una sociedad moderna y sostenible, en lugar de convertirse en una peligrosa "corriente contraria".
La tendencia DINK (parejas sin hijos) en Vietnam se considera una reacción práctica a cambios importantes: dificultades económicas, el costo de criar hijos, la creciente independencia profesional de las mujeres y la influencia de la cultura occidental a través de las redes sociales. Refleja un cambio del modelo familiar tradicional hacia la individualización, donde la felicidad personal se prioriza sobre las obligaciones sociales.
Si muchas personas siguen adoptando la tendencia DINK (parejas sin hijos), permitiendo que se extienda sin ajustes en las políticas (propaganda, apoyo a la vivienda, educación, cuidado infantil, atención al bienestar social, etc.), esta tendencia podría agravar el problema demográfico y tener un impacto negativo en el bienestar social a largo plazo. Además, para muchos, no tener hijos afectará su vida en la vejez.
Fuente: https://tuoitre.vn/khi-gioi-tre-mai-me-trao-luu-dink-20260609103157434.htm










