Durante el desarrollo de Firesense AI, el grupo de estudiantes de la Escuela Secundaria Especializada Vinh Phuc y la Escuela Secundaria Vinh Yen no solo creó una aplicación de inteligencia artificial para alertar sobre riesgos de incendio.
Lo que resulta aún más destacable es que los estudiantes experimentaron prácticamente todas las tareas que conlleva un proyecto tecnológico real.
Desde la investigación de ideas y el desarrollo de productos hasta la recopilación de datos, la investigación de mercado, la planificación financiera y las presentaciones ante paneles de expertos, cada miembro desempeña un papel distinto.
Si observamos Firesense AI, queda claro que el futuro de la fuerza laboral tecnológica no solo estará determinado por las lecciones de programación o el conocimiento especializado, sino también por la capacidad de colaborar, conectarse y trabajar juntos para resolver problemas del mundo real.
Un proyecto, muchos roles
Al observar el producto final, pocos imaginarían que detrás de Firesense AI hay un grupo de estudiantes con roles y responsabilidades claramente definidos.
Dentro del equipo, Pham Nguyen An Chi se encarga de coordinar y desarrollar ideas; Le Quang Huy está a cargo de la tecnología y los algoritmos; Do Ngoc Ha participa en la investigación de factores químicos relacionados con el producto; Nguyen Hieu Phong está a cargo de las finanzas; y Hoang Lan Anh participa en las operaciones.
Cada persona tiene sus propias fortalezas, pero todas deben trabajar juntas para crear un producto completo.

Le Quang Huy afirmó que el mayor desafío no era escribir el código, sino optimizar el producto.
“Al principio, el dispositivo de nuestro equipo era bastante grande, ya que el sistema de sensores y los componentes ocupaban mucho espacio. Tuvimos que ajustar constantemente el diseño, cambiar algunos componentes y optimizar los algoritmos para que el producto fuera más compacto sin perder la precisión necesaria. Hubo momentos en que todo el equipo tuvo que intentarlo una y otra vez antes de encontrar una solución adecuada”, compartió Huy.
Mientras tanto, Do Ngoc Ha abordó el proyecto desde una perspectiva química.
Según Ha, para que el sistema pudiera distinguir entre un riesgo real de incendio y las actividades cotidianas normales, el equipo tuvo que investigar a fondo los tipos de gases que se generan en cada situación.
“Uno de los mayores desafíos es garantizar que el dispositivo no genere falsas alarmas. Por ejemplo, el olor a comida quemada o el humo de las actividades cotidianas pueden provocar que el sensor registre una señal similar. Debemos estudiar las características de cada tipo de gas y de cada reacción química para detectar los signos característicos de riesgo de incendio y explosión, especialmente en casos de cortocircuitos eléctricos o incendios de baterías de litio”, explicó Ha.
El grupo incluye no solo a estudiantes de secundaria, sino también a alumnos de primaria.
Nguyen Hieu Phong era responsable de las tareas relacionadas con las finanzas y la investigación de mercado. Para un estudiante de secundaria, esta era una experiencia completamente nueva.
“Al principio, no estaba familiarizado con conceptos como el cálculo de costos de producción, la fijación de precios de productos o el retorno de la inversión. Durante el proceso de trabajo, recibí mucha orientación de mis profesores y compañeros con más experiencia. Gracias a ello, ahora entiendo mejor cómo un producto tecnológico puede pasar de la idea a la aplicación práctica”, compartió Phong.

Hoang Lan Anh tuvo una sensación similar cuando participó por primera vez en un proyecto con colegas mayores.
“Cuando me incorporé, estaba bastante preocupada porque pensaba que era muy joven y no tenía mucha experiencia. Pero durante el proceso de trabajo, mis compañeros más veteranos siempre me brindaron oportunidades para participar en tareas adecuadas. Gracias a eso, gané confianza y aprendí a cooperar y comunicarme con todos para alcanzar objetivos comunes”, dijo Lan Anh.
Lecciones que van más allá del libro de texto
Lo especial de Firesense AI es que las lecciones más importantes a veces no se encuentran en los libros de texto.
Fueron esos momentos en que todo el equipo debatió sobre la dirección del desarrollo del producto. Las tardes que pasamos juntos ultimando la propuesta para el concurso. Las pruebas que no dieron los resultados esperados. O simplemente aprender a escuchar y respetar las opiniones de los demás.

Según Pham Nguyen An Chi, el aspecto más difícil del proyecto no fue la tecnología en sí, sino cómo capacitar a los miembros del equipo para que aprovecharan sus fortalezas individuales mientras trabajaban para lograr un objetivo común.
"Cada persona tiene diferentes fortalezas, por lo que integrar a la gente en un equipo cohesionado no siempre es fácil. Tenemos que intercambiar información constantemente y encontrar puntos en común. Gracias a ese proceso, he aprendido mucho sobre trabajo en equipo, gestión del trabajo y responsabilidad hacia el grupo", compartió An Chi.
El profesor Phung Van Kiem cree que este es el valor más importante que el proyecto aporta a los estudiantes.
«Los estudiantes no solo adquieren conocimientos tecnológicos. Aprenden a trabajar en equipo, a resolver problemas, a responsabilizarse de su trabajo y a superar las dificultades cuando los resultados no son los esperados. Todas estas son habilidades esenciales para la fuerza laboral del futuro», comentó el Sr. Kiem.
En el contexto del rápido desarrollo de la ciencia y la tecnología, muchos expertos creen que el mercado laboral está pasando de requerir conocimientos de una sola disciplina a competencias integradas. Las empresas necesitan no solo personas con amplia experiencia, sino también personas que sepan colaborar, adaptarse e innovar.

La historia de Firesense AI demuestra que estas competencias se desarrollan a diario en el ámbito de la educación general.
Si bien el reportaje anterior sobre An Chi mostraba a los estudiantes abordando la tecnología con una mentalidad interdisciplinaria y multinivel, Firesense AI demuestra algo aún más importante: las escuelas se están convirtiendo en lugares donde los estudiantes pueden cultivar las cualidades y habilidades de los futuros profesionales de la tecnología.
Ese es quizás el valor más duradero que aporta el proyecto, que trasciende el ámbito de un premio o un concurso.
FIRESENSE AI obtuvo el primer premio en la categoría de Industria, Manufactura e Inteligencia Artificial. Este logro no solo representa un éxito en una competencia, sino que también demuestra el acceso de los estudiantes de secundaria a la ciencia y la tecnología, la innovación y el espíritu emprendedor.
(Continuará)
Fuente: https://giaoducthoidai.vn/khi-hoc-sinh-van-hanh-du-an-cong-nghe-post780954.html








