Sin embargo, hay algo que invita a la reflexión: una nación con una historia milenaria, una civilización antigua y brillante como Vietnam, aún carece de un consenso claro, oficial y convincente sobre el traje nacional y la indumentaria ceremonial. Esto no es un asunto menor. Al contrario, es una laguna que debe abordarse con seriedad.
En todo el mundo, no todos los países tienen regulaciones legales específicas sobre el traje nacional, pero casi todas las naciones poseen una prenda tradicional que la comunidad reconoce implícitamente como un símbolo cultural. Al mencionar Japón, la gente piensa inmediatamente en el kimono; en Corea, en el hanbok; en India, en el sari; en Escocia, en la falda escocesa; en Indonesia, en la kebaya… Estas prendas no solo se encuentran en museos o festivales, sino que también siguen presentes en la vida contemporánea, especialmente en ceremonias, eventos diplomáticos y ocasiones nacionales importantes.
Vietnam, de hecho, no es una excepción. Tenemos el ao dai. Y, para ser justos, el ao dai es el traje nacional, en el sentido cultural e histórico más estricto de la palabra. Desde el siglo XVII, especialmente con la formalización de la vestimenta bajo el señor Nguyen Phuc Khoat en 1744, y luego con las reformas de la dinastía Nguyen bajo el emperador Minh Mang en la primera mitad del siglo XIX, el ao dai de cinco paneles se convirtió en una prenda popular y unificadora para toda la población. No es solo una elección estética, sino también una declaración cultural de una nación independiente y soberana con su propia identidad distintiva.
El ao dai de cinco paneles, con su estructura de cinco paneles y cinco filas de botones, y su representación simbólica de las "cinco virtudes" (Humanidad, Decencia, Rectitud, Sabiduría y Confianza) y las "cinco relaciones morales", no es simplemente una prenda de vestir, sino un "texto cultural". Refleja la concepción vietnamita de humanidad, sociedad, orden y moralidad. Y lo que es más importante, es una prenda muy vietnamita: modesta pero elegante, sencilla pero sofisticada, adaptada al clima, la constitución física, la psicología y el estilo de vida del pueblo vietnamita a lo largo de los siglos.
Incluso en la época moderna, con la popularización de la vestimenta occidental, el ao dai (vestido tradicional vietnamita) no desapareció. Al contrario, se conservó como símbolo, llegando incluso a denominarse explícitamente "traje nacional" para distinguirlo de la indumentaria occidental. Entonces, ¿por qué seguimos buscando un traje nacional? La cuestión se complica al considerar el concepto de vestimenta ceremonial. Si el traje nacional es simbólico y cultural, la vestimenta ceremonial tiene un significado normativo y legal más claro.
En la historia de Vietnam, particularmente bajo la dinastía Nguyen, el sistema de vestimenta ceremonial alcanzó un alto grado de perfección. El "Kham Dinh Dai Nam Hoi Dien Su Le" (Decreto Imperial sobre las Regulaciones de la Gran Dinastía Nam) detallaba la vestimenta para cada tipo de ceremonia: oficial, nupcial, fúnebre y sacrificial. Este sistema de "vestimenta magnífica" no solo reflejaba el orden social, sino que también representaba a una nación civilizada e independiente. Sin embargo, después de 1945, este sistema se vio alterado. En este contexto histórico particular, la simplificación de las ceremonias y la vestimenta es comprensible. No obstante, a medida que el país entró en una nueva etapa de desarrollo, la tradición de la vestimenta ceremonial no ha recuperado todo su esplendor.
En el contexto actual, donde la cultura se está convirtiendo cada vez más en un motor de desarrollo y en un "poder blando" crucial en las relaciones internacionales, definir claramente los trajes nacionales y la indumentaria ceremonial no es solo una necesidad cultural, sino también un requisito estratégico. Una nación aspira a ser reconocida en el mapa mundial no solo por su economía o política , sino también por su imagen cultural. Y la vestimenta, con su impacto visual y su poderosa capacidad para difundir influencia, es uno de los medios más eficaces para lograrlo.
Vietnam ya cuenta con esa base: el Ao Dai. La cuestión no radica en encontrar un nuevo traje nacional, sino en reevaluar, reafirmar y estandarizar lo que ya tenemos. Esto incluye investigar y definir con claridad los criterios de estilo, color, material, estampados, accesorios, etc., para que el Ao Dai pueda utilizarse como vestimenta ceremonial oficial en actos de Estado, eventos diplomáticos y ocasiones importantes.
Más importante aún, se necesita consenso social y una firme determinación política. Un traje nacional no puede simplemente "imponerse" por vía administrativa, pero la vestimenta ceremonial sí puede y debe regularse específicamente.
La introducción gradual del ao dai, tanto para hombres como para mujeres, como vestimenta formal en ceremonias oficiales no solo contribuye a la recuperación de una tradición interrumpida, sino que también crea una imagen coherente, digna y distintiva de Vietnam ante la comunidad internacional. Una nación con una historia milenaria no puede prescindir de sus propios símbolos culturales. Un país en proceso de profunda integración no puede permitirse perder su identidad.
Fuente: https://baovanhoa.vn/van-hoa/khong-phai-la-chuyen-nho-232455.html








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