Se estima que alrededor de 12,5 millones de filipinos viven con trastornos mentales, principalmente depresión y ansiedad, que pueden provocar pensamientos suicidas.
Según datos de la Oficina Nacional de Policía Metropolitana (Filipinas), entre enero y el 23 de marzo de este año se registraron 111 casos de suicidio en Metro Manila, lo que supone un fuerte aumento en comparación con los 33 casos registrados durante el mismo período del año pasado.

Los expertos creen que este aumento refleja una sociedad que se está volviendo más abierta a reconocer los casos de suicidio, al tiempo que experimenta crecientes presiones en la vida moderna.
Según Nikki Cruz-Ibanez, de UGAT, una organización sin ánimo de lucro que ofrece asesoramiento en situaciones de crisis a filipinos desfavorecidos, el aumento de las cifras se debe en parte a que la gente está más dispuesta a denunciar, pero no se puede negar la realidad de la escalada de tensiones.
En el pasado, los casos de suicidio a menudo se evitaban o se registraban de forma inexacta debido a la influencia de las creencias religiosas. Ahora, el sistema de salud está más abierto a reconocerlo como un problema de salud mental que requiere intervención.
Entre los factores que contribuyen a las crisis psicológicas se incluyen el estrés emocional, los problemas económicos, las dificultades en las relaciones y las pérdidas personales. Esto es especialmente evidente entre los jóvenes, en quienes muchas señales de alerta suelen pasar desapercibidas.
La organización UGAT ha observado un aumento en el número de personas que buscan servicios de apoyo en línea, principalmente relacionados con el estrés, las dificultades económicas y los problemas familiares. Muchos solo buscan ayuda cuando la situación ya ha afectado gravemente su vida diaria.
Los expertos también advierten sobre el papel de las redes sociales en la amplificación del riesgo. La difusión de contenido relacionado con el suicidio en línea, incluso en forma de transmisiones en vivo, hace que estos pensamientos sean fácilmente contagiosos en entornos escolares y comunitarios.
Algunos expertos sugieren que los adolescentes son más propensos a considerar el suicidio como una solución porque su control emocional y sus habilidades para resolver problemas aún no están completamente desarrollados.
Además, la soledad lleva a algunas personas a recurrir a plataformas de inteligencia artificial como ChatGPT para compartir, aunque confiar en esta herramienta también conlleva riesgos si se usa de forma indebida.
Los expertos hacen hincapié en la necesidad de ampliar el acceso a servicios de salud mental asequibles e integrar el apoyo psicológico en la vida diaria, en lugar de intervenir únicamente cuando los pacientes ya se encuentran en alto riesgo.
Fuente: https://congluan.vn/khung-hoang-tu-tu-trong-gioi-tre-philippines-10340171.html










