Actualmente, las habilidades para la vida, la educación STEM/STEAM, la inteligencia artificial (IA), el dominio de idiomas extranjeros, las habilidades informáticas, las artes y los deportes se están convirtiendo cada vez más en competencias esenciales para las nuevas generaciones. Sin embargo, la organización de actividades educativas para satisfacer estas necesidades en las escuelas aún carece de un marco legal completo y unificado.
En realidad, muchas instituciones educativas han implementado de forma proactiva clubes, clases de enriquecimiento, actividades experienciales o programas de colaboración con organizaciones externas. Si bien estas actividades benefician a los estudiantes, aún generan numerosas inquietudes con respecto a su base legal, mecanismos de gestión, responsabilidades de las partes participantes, calidad de los materiales didácticos, costos y la garantía del derecho de los estudiantes a elegir.
En algunas zonas, la línea que separa la educación complementaria de las clases particulares no está claramente definida. Esto genera confusión en los centros educativos a la hora de implementarla, incertidumbre en los padres a la hora de tomar decisiones y dificultades para los organismos gestores en la supervisión. Muchas actividades con implicaciones positivas aún se llevan a cabo con cautela debido a la falta de una normativa específica.
En este contexto, resulta sumamente necesario que el Ministerio de Educación y Formación elabore una Circular que regule la organización de actividades educativas reforzadas y adaptadas a las necesidades del alumnado en los centros de educación general y continua. El Ministerio de Educación y Formación aclara que la normativa contenida en esta Circular no se refiere a clases particulares ni a cursos de refuerzo.
Un aspecto clave del borrador de la Circular es el establecimiento de una distinción clara y transparente entre las actividades de educación mejorada y las actividades de educación centradas en el alumno, así como otras actividades educativas escolares, con el fin de evitar malentendidos o un uso indebido deliberado en la práctica.
En concreto, estas actividades de enriquecimiento se centran en el desarrollo de competencias y habilidades como idiomas extranjeros, informática, STEM/STEAM, IA, robótica, artes, deportes , habilidades para la vida, etc., y no sustituyen el currículo principal ni implican enseñanza anticipada, repaso o preparación para exámenes. La participación depende exclusivamente de las necesidades y la voluntad de los estudiantes y sus padres; los resultados no se utilizan para evaluar el rendimiento académico, la clasificación ni la competencia.
El borrador también refuerza las condiciones organizativas para garantizar la calidad y la transparencia. Los materiales didácticos y documentos deben evaluarse antes de su uso; el profesorado debe cumplir con los requisitos profesionales; y las organizaciones e individuos que colaboren con la escuela deben ser inspeccionados y gestionados conforme a la normativa vigente. Asimismo, se definen específicamente las condiciones relativas a las instalaciones y las finanzas, incluyendo la garantía de que las tarifas sean públicas, transparentes y no superen los límites establecidos por las autoridades locales.
Cabe destacar que el borrador del reglamento define claramente las responsabilidades de los Comités Populares en todos los niveles, el Departamento de Educación y Formación y los directores de las instituciones educativas en la gestión, supervisión, inspección y seguimiento de la implementación. Esto constituye una base importante para prevenir distorsiones y garantizar que las actividades educativas extracurriculares respondan realmente a las necesidades de desarrollo de las competencias y cualidades de los estudiantes, al tiempo que se crean las condiciones para que las escuelas implementen de manera proactiva actividades educativas que se ajusten a las necesidades prácticas.
Se puede afirmar que el borrador de la Circular avanza en la dirección correcta, creando un espacio para que las escuelas atiendan de manera proactiva las diversas necesidades de aprendizaje del alumnado, al tiempo que establece requisitos de responsabilidad, calidad y transparencia. Si se perfecciona y se implementa eficazmente, esto representará un paso importante para construir un entorno educativo más flexible, moderno y pertinente para los estudiantes en la era digital.
Fuente: https://giaoducthoidai.vn/khung-phap-ly-cho-giao-duc-tang-cuong-post782707.html









