Tal y como se preveía antes del partido, Bélgica sufrió 90 minutos complicados contra Egipto. De hecho, si sus delanteros hubieran sido más efectivos, los "Diablos Rojos" podrían haber comenzado el Mundial de 2026 con las manos vacías.
El esperado partido del Grupo G se disputó bajo temperaturas abrasadoras que alcanzaron los 30 grados centígrados. Pero el clima adverso en el Estadio Lumen solo hizo que el choque entre Bélgica y Egipto fuera aún más intenso.
En lugar de optar por una estrategia defensiva y esperar oportunidades, los representantes del norte de África adoptaron con sorprendente confianza un estilo de juego ofensivo, presionando con frecuencia en campo contrario. Sin embargo, fue Bélgica quien generó la primera ocasión clara de gol.
Tras recibir el balón en el borde del área, Kevin de Bruyne lanzó un disparo rápido que se marchó desviado. Poco después, Egipto reaccionó con fuerza y marcó el gol que les dio la ventaja.
En el minuto 19, Emam Ashour recibió un pase de Mohamed Salah, controló el balón con un toque y lanzó un disparo decisivo que se coló en la escuadra, sin darle ninguna opción al portero Thibaut Courtois.
Este fue el primer gol de Ashour con la selección nacional tras 30 partidos. Gracias a este gol inicial, Egipto ganó confianza y amenazó repetidamente la portería contraria.
Sin la sólida actuación de Courtois en la portería, los representantes europeos podrían haber encajado fácilmente otro gol tras el peligroso disparo cruzado de Ziko poco después. Con el marcador en contra, Bélgica intentó atacar, pero se vio ineficaz.

La habitual movilidad por las bandas de Jeremy Doku y Leandro Trossard resultó ineficaz. El equipo egipcio pareció estudiarlos con detenimiento, organizando un cerco hermético para neutralizar las "alas angelicales" del rival.
No fue hasta después del descanso que el equipo de Rudi García mostró indicios de poder conseguir el empate. En el minuto 53, de tiro libre a unos 20 metros de la portería, De Bruyne lanzó un disparo que se estrelló contra el poste.
En el otro extremo, Salah también obligó a Courtois a realizar una difícil parada con un cabezazo que rebotó de forma extraña en el suelo. Egipto mantuvo su confianza, pero le faltó precisión en sus últimos intentos de definición.
Con el partido prácticamente empatado, el entrenador García decidió dar entrada a Romelu Lukaku en el minuto 66. Este rápido cambio supuso un punto de inflexión crucial.
Menos de un minuto después de entrar al campo, el exdelantero del Manchester United anotó un valioso gol del empate para los Diablos Rojos. Tras un centro desde la banda derecha de Thomas Meunier, Lukaku presionó al defensa Mohamed Hany, provocando que este introdujera torpemente el balón directamente en su propia portería.
Durante el resto del partido, ambos equipos crearon ocasiones de gol, pero no lograron concretarlas. El marcador final fue de 1-1. Este resultado permite a Bélgica mantener su impresionante racha en la fase de grupos del Mundial, habiendo perdido solo 1 de sus últimos 16 partidos (8 victorias y 7 empates).
Por el contrario, Egipto aún no ha conseguido su primera victoria en el torneo de fútbol más importante del planeta. En la próxima jornada, el 21 de junio, los Faraones tendrán la oportunidad de romper la mala racha, ya que solo tendrán que enfrentarse a Nueva Zelanda, mientras que Bélgica se medirá a Irán.
Fuente: https://baovanhoa.vn/the-thao/lukaku-giup-bi-thoat-thua-truoc-ai-cap-237238.html



























































