![]() |
Los reactores nucleares tienen la misión de garantizar la energía para futuras misiones. Foto: NASA . |
La Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca (OSTP) acaba de publicar un documento que orienta a las agencias federales en el desarrollo de una hoja de ruta para la tecnología nuclear y espacial.
En consecuencia, Estados Unidos se propone poner en órbita un reactor nuclear de potencia media para 2028 y un reactor de gran potencia en funcionamiento en la superficie de la Luna para 2030. La NASA, el Departamento de Defensa y el Departamento de Energía cooperarán para lograrlo.
"Es hora de que Estados Unidos se embarque en el desarrollo de la energía nuclear en el espacio", escribió Jared Isaacman, administrador de la NASA, en X.
"La energía nuclear en el espacio proporcionará una fuente estable de electricidad, calefacción y propulsión, elementos esenciales para una presencia a largo plazo en la Luna, Marte y más allá", escribió la oficina de la OSTP.
La razón por la que la energía solar es insuficiente para misiones de larga duración es muy específica. Una noche en la Luna equivale a unos 14 días en la Tierra. Durante ese tiempo, los paneles solares permanecen inactivos y requieren almacenamiento en una batería de gran capacidad. Los reactores nucleares generan energía de forma continua durante años mediante reacciones de fisión, independientemente de la luz o la temperatura.
Además de suministrar energía a la base, esta tecnología también permite el desarrollo de sistemas de propulsión nuclear, lo que posibilita que las naves espaciales realicen misiones largas y complejas sin preocuparse por quedarse sin combustible químico.
En cuanto a las especificaciones, los reactores deben producir al menos 20 kilovatios de electricidad durante tres años en órbita y al menos cinco años en la superficie lunar. El diseño debe permitir la ampliación hasta 100 kilovatios y contar con una estructura modular y fácilmente expandible. El Departamento de Energía de Estados Unidos es responsable de garantizar el suministro de combustible, la infraestructura y las medidas de seguridad, así como de evaluar la viabilidad de producir hasta cuatro reactores en un plazo de cinco años. Se prevé que los primeros diseños estén listos en un año.
El contexto geopolítico es un factor determinante. En marzo de 2024, China y Rusia anunciaron planes conjuntos para construir una central nuclear en la Luna. A diferencia de Estados Unidos, ninguno de los dos países ha firmado los Acuerdos de Artemisa. El administrador de la NASA, Sean Duffy, advirtió que la nación que instale primero el reactor podría declarar una zona de exclusión, lo que dificultaría considerablemente las operaciones de las naciones posteriores. La Casa Blanca califica este plan como un paso para asegurar la "superioridad espacial estadounidense".
En cuanto a la división de responsabilidades, la NASA y el Pentágono desarrollarán conjuntamente la tecnología mediante un proceso de licitación competitivo. La OSTP se encargará de elaborar una hoja de ruta detallada, identificar los obstáculos técnicos y recomendar soluciones. Los reactores están diseñados para cumplir dos funciones: sustentar la vida en una futura base lunar y proporcionar propulsión para futuras misiones de exploración espacial, incluidas las misiones tripuladas a Marte.
Fuente: https://znews.vn/mat-trang-sap-co-lo-phan-ung-hat-nhan-post1644765.html







Kommentar (0)