
Desde el toque exquisito de Lionel Messi hasta un momento memorable en la prórroga, Argentina vivió una noche difícil contra Cabo Verde. Los campeones defensores aún buscan revalidar su título mundial, pero la ajustada victoria por 3-2 les recordó que en esta competición ningún rival es un rival fácil.
La racha goleadora de Lionel Messi continúa. Y, como siempre, hace que lo extraordinario parezca fácil.
En el minuto 29, Messi rompió la trampa del fuera de juego tras un pase preciso de Lisandro Martínez, controló el balón con maestría y lo picó por encima del hombro izquierdo del portero Vozinha desde corta distancia. Fue una jugada sencilla y sin pretensiones, pero suficiente para abrir el marcador y darle a Argentina la ventaja de 1-0.

Ese fue el vigésimo gol de Messi en un Mundial , lo que le ayudó a ampliar su récord y a colocarse temporalmente dos goles por delante de Kylian Mbappé en la lista de máximos goleadores históricos del torneo.
Ese fue también el gol número 124 de Messi con la selección argentina. A nivel internacional, solo lo supera Cristiano Ronaldo , que suma 146 goles con Portugal.
Pero si alguien pensaba que ese gol iba a desatar una lluvia de goles para Argentina, estaba equivocado.
Argentina ganó, pero no por ello se mostraron relajados.
Frente a Cabo Verde, un equipo considerado mucho más débil, Argentina partía como clara favorita. Sin embargo, en el fútbol, especialmente en un escenario tan importante como la Copa del Mundo, las predicciones no siempre se cumplen.
Cabo Verde no se desmoronó tras encajar el gol. Reaccionó con fiereza y logró empatar el partido en dos ocasiones, primero a 1 y luego a 2-2. En una noche convulsa, Argentina estuvo repetidamente al borde de la eliminación.

Messi lo entiende. Tras el partido, no se refirió a la victoria como una actuación perfecta. Al contrario, el capitán argentino admitió que su equipo aún tiene mucho que mejorar.
"Hemos hecho cosas buenas, y tenemos que corregir las que no se han hecho bien", compartió Messi.
Esta afirmación describe a la perfección el desempeño de Argentina en este partido. Tuvieron momentos de genialidad gracias a Messi, demostraron carácter de campeones, pero también dejaron entrever bastantes deficiencias e inconsistencias ante un rival que jugaba con todo su orgullo.
Messi sigue siendo un faro de esperanza.
Cuando Argentina necesitó un apoyo, recurrió a Messi. La estrella del Inter Miami ha marcado en ocho partidos consecutivos de la Copa del Mundo, un récord, desde su camino hacia el campeonato de 2022. En este Mundial, ha anotado siete goles, liderando temporalmente la Bota de Oro con un gol de ventaja sobre Mbappé.
En su racha de ocho partidos consecutivos del Mundial marcando goles, Messi ha anotado un total de 12 tantos. A una edad en la que muchos jugadores ya han superado su mejor momento, sigue siendo un imán que atrae todas las esperanzas de Argentina.

Rodrigo De Paul, compañero de Messi tanto en la selección argentina como en el Inter Miami, afirmó que fue un privilegio jugar a su lado.
“Para mí, ser amigo de él (Messi) significa mucho. La amistad es una de las cosas más importantes que todos tenemos, y me siento afortunado de haber compartido estos momentos con él”, dijo De Paul.
Esos momentos se repitieron en el partido contra Cabo Verde. Messi no solo marcó el primer gol, sino que también fue clave en el gol decisivo de la prórroga. Tras un saque de esquina ejecutado por Messi, el balón rebotó en varios jugadores antes de entrar en la portería, dándole a Argentina una ventaja de 3-2 y salvándolos de una pesadilla.
"Como hemos demostrado muchas veces, sabemos competir. Y luchamos hasta el final", dijo Messi.
El zapato de oro y el sueño del trono
Messi nunca ha ganado la Bota de Oro de la Copa del Mundo. En 2022, marcó 7 goles, solo uno menos que Mbappé, en la campaña que Argentina ganó. En 2014, ambos compartieron el tercer puesto con 4 goles.
Esta vez, la oportunidad es mucho más clara. Messi lidera con 7 goles, Mbappé le sigue de cerca con 6. El noruego Erling Haaland y el inglés Harry Kane suman 5 goles cada uno antes de los partidos del viernes.
Más atrás se encuentran cuatro goleadores: Ousmane Dembele, Mikel Oyarzabal, Vinícius Júnior e Ismaila Sarr, aunque Sarr ya no está en la contienda, ya que Senegal ha sido eliminado.
Según el reglamento de la FIFA, si los jugadores empatan en goles al final del torneo, el número de asistencias será el criterio principal de desempate, seguido del número de minutos jugados. Antes de esta ronda de partidos, Mbappé tenía ventaja sobre Messi debido a un récord de 2-0 en asistencias.

Pero tras este partido, Messi no solo se puso a la cabeza en la tabla de goleadores, sino que también mantuvo la vista puesta en el objetivo principal: defender el título mundial. Eso es lo que más le importa a Argentina.
Cabo Verde se marchó del partido decepcionado, pero también con la frente en alto. "Nuestro equipo hizo todo lo posible por ganar el partido", declaró el portero Vozinha.
En cuanto a Argentina, tras una noche de infarto, aprendieron otra valiosa lección. El Mundial no deja lugar a la complacencia, ni siquiera para los campeones defensores, y ni siquiera con Messi en la plantilla.
El entrenador Lionel Scaloni hizo una declaración concisa pero impactante: "Espero que ahora se den cuenta de que ningún oponente es fácil".
Argentina ha avanzado. Messi sigue marcando goles. El sueño de ganar la medalla de oro permanece intacto. Pero tras la victoria contra Cabo Verde, ese camino ya no se ve con tanta tranquilidad.
Fuente: https://tienphong.vn/messi-van-chay-nhung-argentina-da-run-post1856822.tpo









